
Los neoyorquinos entre las edades de 14 a 24 años tendrán este verano la oportunidad de trabajar. Así lo anunció Eric Adams, alcalde de Nueva York.
“Nuestra juventud tendrá este verano la oportunidad de trabajar o estudiar. Esta inversión histórica ayudará a mejorar el futuro de miles de personas y hará esta ciudad más segura”, dijo el alcalde Adams en conferencia de prensa. “Le debemos esta oportunidad a nuestra juventud para que progrese”.
Un total de 90.000 jóvenes se beneficiarán del Programa de Empleo de Verano para Jóvenes (SYEP) y los otros 10.000 restantes recibirán asistencia de otros programas de la ciudad. Los $79 millones que se necesitan para la implementación de este programa saldrá del nuevo presupuesto que presentará el alcalde Adams para el año fiscal 2023.
El plan es mantener a los jóvenes trabajando durante el verano, la época del año cuando sube el crimen en la ciudad de Nueva York.
El programa SYEP existe hace 60 años y el récord de contratación de jóvenes durante el verano es de 75.000. El alcalde Adams quiere poner un nuevo récord de jóvenes trabajando durante seis semanas, de julio a agosto. Mientras los jóvenes trabajan, también pueden explorar sus intereses académicos para que desarrollen destrezas a nivel profesional, social, cívicas y de liderazgo.
Los estudios demuestran que los trabajos de verano salvan vidas, reducen el crimen y fortalecen las comunidades. El año pasado, los trabajos de verano redujeron los arrestos en 17 por ciento y los delitos en un 23 por ciento. También se ha demostrado que los trabajos de verano reducen la encarcelación de los jóvenes.
Ya están abiertas las inscripciones para los jóvenes que deseen ser parte del SYEP CareerReady y Special Initiatives. Pueden llamar al 311 a solicitar más información.
CareerReady es para estudiantes de escuelas públicas entre 14 a 21 años y Special Initiatives es para jóvenes de 14 a 24 años.
La selección se hará entre los residentes de la Autoridad de Vivienda de esta ciudad (NYCHA), jóvenes desamparados o que huyen de sus hogares, aquellos que tienen problemas con la justicia, quienes están en hogares de crianza, se hallan en programas de prevención de la Administración de Servicio a Menores (ACS), los que reciben asistencia financiera, alumnos de escuelas alternativas y quienes han experimentado violencia de género.
“Todos nuestros estudiantes de escuelas públicas deben de graduarse y estar encaminados a una carrera profesional. Estos programas de verano son de mucha ayuda. La educación no termina cuando estos estudiantes salen a vacaciones de verano porque ingresan a una experiencia enriquecedora”, dijo David C. Banks, canciller de las escuelas públicas (DOE) de esta ciudad.
