De Blasio: paren el cierre de escuelas (English Version)

Bill de Blasio.
Bill de Blasio, candidato a la Alcaldía de Nueva York.

Si algo está roto – arréglalo. Lamentablemente, el alcalde Bloomberg tiene una perspectiva diferente cuando se habla del sistema educativo de nuestra ciudad. La respuesta de la Administración a las escuelas que luchan ha sido cerrarlas, sin invertir recursos suficientes para recuperarlas. Y en lugar de trazar un plan en el que más de una escuela comparte instalaciones con éxito en el mismo edificio, la Administración le da la espalda a las recomendaciones de la comunidad. Necesitamos un nuevo enfoque para el millón de estudiantes de nuestra ciudad.

Hay un tiempo y un lugar para cerrar una escuela con problemas. Pero debe ser un último recurso, cuando todas las demás opciones se han agotado. En el 2011, el Departamento de Educación propuso que PS 114 en Canarsie fuera eliminada. Sin embargo, las voces irreductibles de los padres, estudiantes y maestros de la escuela PS 114 se escucharon al final, y el Departamento decidió trabajar para ayudar a la escuela en lugar de cerrarla. La colaboración con miembros de la comunidad como esta – y realmente escuchar – debe servir como un requisito previo para el potencial cierre de escuelas. Muchas de las escuelas condenadas para el cierre no han recibido las herramientas para mejorar, o el tiempo para implementar cambios.

Vemos la misma mano dura con la forma en que la ciudad a menudo mete las escuelas charter en las escuelas públicas existentes, sin una minucioso estrategia para que ambas instituciones prosperen. Los estudiantes de cuatro escuelas secundarias en el Complejo Educativo de Brandeis, en el Upper West Side, funcionaba muy bien de lado a lado hasta que el Departamento de Educación apretó una escuela primaria en el edificio, a pesar de las objeciones feroces de la comunidad escolar. Exitosa participación del espacio y los recursos sólo puede llevarse a cabo a través de una planificación meticulosa y las aportaciones de todas las partes interesadas – desde estudiantes, padres, profesores, y defensores de escuelas.

Hasta que podamos ofrecer un enfoque integral, impulsado por la comunidad para el plan de co-ubicación.  Insto a que se me unan para presionar al alcalde para poner una moratoria de un año en estas políticas divisivas. Después de años de interrupción en lugar de progreso, y la división en lugar de un campo de juego nivelado, ya es suficiente.

 

English Version

Halt School Closures and Co-Locations for Third Term
Public Advocate Bill de Blasio
If something’s broke – fix it. Sadly, Mayor Bloomberg has a different outlook when it comes to our city’s education system. The Administration’s default response to struggling schools has been to close them, without first investing enough resources into lifting them back up. And instead of laying out a plan where more than one school successfully shares facilities in the same building, the Administration turns a cold shoulder to community input. We need a new approach for our city’s one million students.
There is a time and place to close a troubled school. But it should be a last resort, when all other options are exhausted. In 2011, the Department of Education proposed for Canarsie’s P.S. 114 to be phased out. Yet the unyielding voices of parents, students and teachers of P.S. 114 were eventually heard, and the Department decided to work on turning the school around instead of shutting it down. Collaborating with community members like this – and really listening – should serve as a prerequisite for potential school closings. So many of the schools doomed for closure have not been given the tools to improve, or the time to effect them.
We see the same heavy-handedness with the way the City often shoe-horns charter schools into existing public schools, without a thorough strategy for both institutions to thrive. Students at four high schools in the Brandeis Educational Complex, on the Upper West Side, worked beautifully side-by-side—until the Department of Education squeezed an elementary school into the building, despite fierce objections of the school community. Successful sharing of space and resources can only be carried out through meticulous planning and input from all key stakeholders – from students and teachers, to parents and advocates.
Until we can offer a comprehensive, community-driven plan for co-locations and school turnaround, I urge you to join me in pressuring the Mayor to put a one-year moratorium on these divisive policies. After years of disruption instead of progress, and divisiveness instead of a leveled playing field, enough is enough.
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