
Hay muy pocas almas en el planeta tierra que no han sido afectadas de alguna manera por la pandemia de Coronavirus. Hemos cambiado para siempre y podemos tomar esta dura experiencia para renovar nuestro espíritu.
Muchas personas en el mundo están sufriendo una separación física de sus seres queridos. Energéticamente nunca nos separamos de aquellos seres con los que tenemos una relación espiritual. Es el contacto físico cercano que puede activar nuestro centro cardíaco e inundar nuestro ser con energía de alta vibración, lo que nos hace sentir bien, más livianos, unidos y conectados. En cualquier momento puedes conectarte con el amor, que fluya dentro de ti y alcance a aquellos que no están a tu lado.
La pandemia produjo cambios en el trabajo y el hogar que antes no nos atrevíamos a ejecutar. Si se encuentra en un trabajo que tiende a desaparecer o ha sido alterado para siempre, entonces ésta es su oportunidad de crear algo nuevo o trabajar en un área diferente, lo que puede ser lo que tu alma te está pidiendo.
También podemos utilizar las crisis de nuestra vida para sumergirnos profundamente en nuestro núcleo (alma y corazón) y ayudarnos a crear una experiencia de vida más auténtica e integral, avanzando. Vuelva a su infancia para recordar las habilidades que naturalmente recibiste. Escuche su corazón y pregunte a su alma: ¿para qué estoy aquí y qué trabajo puedo crear para mí? ¿Cómo puede mi alma ser realmente feliz? Su corazón no se equivoca…
El hogar es un espacio en donde naciste y del cual su alma no se ha separado. Muchas personas viajan para sentirse más “en casa”. Desean experimentar lo que sienten que les falta o para obtener una visión más amplia de la vida.
Cuando uno está quieto, tiende a enfocarse para buscar inspiración, consuelo y motivación. Puedes pensar que te aburres cuando estás en casa y no cuando estás afuera experimentando el mundo.
Esta pandemia es una oportunidad para acercarnos a nosotros mismo, valorando lo que nos rodea. Además de reconocer que la forma como estudiamos y aprendemos ha cambiado. Se ha desplazado al Internet y los padres en el mundo están asumiendo una mayor responsabilidad por la educación de sus hijos. Los adultos jóvenes y maduros ahora están considerando más profundamente lo que desean aprender, compartir y enseñar.
Después de la gran conmoción que ha causado esta pandemia, llega para todos un período de rabia, tristeza, dolor e incredulidad. Hasta que aceptamos la realidad y nuestra vulnerabilidad. Este virus nos trata a todos por igual y es a partir de este nivel de aceptación que puedes proyectarte y comenzar a levantarte de las cenizas del pasado con el fin de construir un futuro mejor.
Puedes usar las experiencias y el período de tiempo de la pandemia del COVID-19 como un gran catalizador y el punto de partida para un profundo crecimiento. Cuando estás en casa tienes la posibilidad de concentrarte en la transformación. Ahora tienes la rara oportunidad de conocerte a ti mismo. Construir algo nuevo desde tu interior, hallar tu propósito de vida. Porque definitivamente no estamos en esta tierra solo para nacer, crecer, reproducirnos y morir… Hay que buscar un propósito superior y gratificante.

Quizás esta sea la oportunidad que la vida te está entregando para acceder al significado más profundo de tu existencia. Esfuérzate. Para muchos es un despertar, un nuevo sendero a la verdadera realidad…