
La reforma de salud, el programa estrella aprobado durante el primer período del presidente Barack Obama, sufrirá un retraso importante que plantea nuevas dudas sobre su efectividad. La Casa Blanca dijo el martes que no va a exigir a los empleadores que ofrezcan un seguro médico a sus trabajadores hasta el año 2015, con lo que prácticamente el corazón de la reforma será retrasada un año.
La Casa Blanca intentó ponerle buena cara al retraso. “Esto está diseñado para cumplir dos objetivos”, dijo Mark Mazur, secretario asistente sobre política fiscal del Departamento del Tesoro, en un blog del Gobierno.
“Nos permitirá considerar formas de simplificar los nuevos requerimientos de información de conformidad con la ley. Segundo, proporcionará tiempo para adaptar la cobertura de salud y los sistemas de información, mientras los empresarios avanzan en la creación de una cobertura médica asequible y accesible”, sostuvo.
Tal como lo vio el senador Orrin Hatch, el republicano de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado, solo hay una salida probable al supuesto fracaso del Obamacare. “El único recurso razonable es derogar completamente esta ley”, sentenció Hatch. Voa