Por Gissell Calvo
El doctor Carlos Arango insiste en las patologías que afectan a los latinos, como la diabetes y los problemas gastrointestinales. Esto es debido a los malos hábitos alimenticios, como el exceso de grasa. El tabaquismo también está diezmando la salud de los latinos en esta nación hasta dejarlos sin capacidad para respirar. “La deforestación y el sedentarismo también generan obesidad e hipertensión que traen otras complicaciones”, dijo el doctor Arango.
Y como si esto fuera poco, el Coronavirus ha incrementado los problemas mentales. “La depresión y la ansiedad han aumentado, especialmente en personas de México, Salvador y Brasil:, dijo Andrea Pérez, quien trabaja en una clínica local.
Para Gerardo Rojas, “los latinos como inmigrantes sufrimos mucho de estrés y eso nos afecta el funcionamiento de otros órganos”. Alejandra Quijano está de acuerdo: “La depresión nos afecta mucho a todos y en especial a los adolescentes que tenemos que llegar a esta nación después de haber abandonado nuestras familias”.
En esta época de fin de año, las ansiedades y tensiones aumentan por el distanciamiento de amigos y familiares que no está a nuestro lado.
De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, los hispanos se ven afectados principalmente por cánceres asociados con agentes infecciosos como el de hígado, estómago y cuello uterino, y enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares, diabetes y Alzheimer.
Se estima que alrededor de 2,5 millones de latinos, mayores de 20 años, pueden padecer diabetes y que existen al menos 200.000 casos de Alzheimer al año en la población latina. Además, se cree que para el año 2050, 1.5 millones de habitantes se verán afectados por esta enfermedad.
La doctora Pamela Polo dijo que los latinos se enfrentan a riesgos constantes que pueden convertirse en patologías realmente graves: “La población latina se ve expuesta a un gran número de factores de riesgo, entre los que se destacan la obesidad, el consumo excesivo de alcohol y de tabaco.
“Estos factores pueden desencadenar el desarrollo de varias enfermedades como la hipertensión arterial, en la cual los niveles de presión son muy elevados y van a producir varias complicaciones afectando los riñones”, dijo Polo.
Para Carlos Morales es el exceso de comida poco saludable el principal problema que afecta el bienestar de los latinos de todas las edades. “Las enfermedades que más nos afectan a nosotros como latinos son a causa de la mala alimentación que tenemos nosotros, además del exceso de trabajo. Comemos con mucho impulso y al comer en cantidad, esto nos aumenta el colesterol y genera diabetes”, dijo Morales.
Las enfermedades relacionadas con la salud mental también se presentan con alta frecuencia entre los migrantes. Según la Alianza Nacional sobre Enfermedades Mentales, aproximadamente 46 millones de adultos en Estados Unidos experimentan enfermedades mentales al año, pero solo el 41% recibe ayuda al respecto.
Algunos ciudadanos manifiestan que la pandemia les ha generado ansiedad, depresión o estrés debido a que se han tenido que enfrentar a una situación compleja e inesperada. Este el caso de Conrado Medina, quien considera que aunque su estado de salud ha sido bueno, actualmente presenta episodios de ansiedad.
“Últimamente, a raíz de la pandemia, me ha afectado la ansiedad. Todo se ha vuelto un caos, ahora todo se ha vuelto un problema y los trabajos están bastante difíciles, pero hay que seguir luchando”, dijo Medina.

Una situación similar es la de Alejandra Quijano, quien considera que la depresión se ha convertido en una enfermedad de alto impacto debido a los cambios abruptos a los que deben enfrentarse los migrantes al llegar a este país. “La enfermedad que yo creo que más afecta a los latinos es la depresión porque llegar a otro país y adaptarse a cada cultura y estar lejos de la familia es muy difícil, especialmente para nosotros los adolescentes”, dijo.
En definitiva son muchos los factores que pueden deteriorar el estado de salud de los latinos. Por eso es importante acudir a los profesionales y tener en cuenta los factores de riesgo a los que cada uno se encuentra expuesto.