MTA no debe jugar con usuarios o trabajadores

Usuarios de la MTA desplazándose en tren en la ciudad de Nueva York. Foto Javier Castaño

Desde el 11 de noviembre la vocera del MTA Sarah Feingberg venía repitiendo que recortaría el servicio de trenes en 40%, rutas de buses serín eliminadas y reducido en un tercio el resto de líneas, el Long Island Rail Road y el Metro North Commuter reducidos a la mitad. Se incrementarían el precio de los pasajes y se despedirían  9,367 trabajadores ademas de subir hasta en $5  los peajes de tuneles y puentes con la formula que en horas pico pagan más que en las horas de bajo tráfico. Así piensan el gobernador Cuomo y Patrick Foye presidente de la MTA.

Afortunadamente en la reunión de la Junta Directiva de la Autoridad Metropolitana de Transporte de NY-MTA éste 16 de diciembre, acordó un presupuesto de $17.1 billones para el 2021 contando con la ayuda federal de $4 billones, con la condición de no despidos y algunos miembros se oponen al incremento de tarifas y los despidos en la presente situación de pérdida generalizada  de empleos e ingresos de la población. Son 450,000 trabajos  y $50 billones de ingresos inexistentes para el 2022 según la firma de análisis económico Rudin Center of NYU and  Appleased.

La crisis del sistema más grande del transporte público del país es cierta. El deficit presupuestal hasta el 2024 será de $16.4 billones aunque parte del deficit ya existía antes de marzo. El número de pasajeros era del 30% menos pre-pandemia y ahora es del 60%, los pasajeros de buses han disminuido en 49%, 90% en el Metro North y 67% en el Long Island comparados con los pasajeros del 2019.

La MTA ha solicitado un rescate por $12 billones al Congreso en Washington del que recibirá $4 billones. Cuomo teme imponer un impuesto del 1% a las corporaciones financieras y  farmacéuticas o grandes como Google, Amazon para mencionar algunas y unos cuantos ricos que hasta pagarían sin chistar. Interesante que el presidente electo Sr. Biden haya expresado en su plataforma que sí hay que elevar impuestos.

En los últimos cinco años los usuarios han sido esquilmados cuatro veces con las alzas de tarifas planeadas e injustas de la MTA. Aún sin pandemia las angustías de muchos de los usuarios es inmensa y eso explica la creciente evasión. Les cuesta trabajo entender que hay desempleo y hambre en los hogares trabajadores y dificultades en sectores medios neoyorquinos. Pero encontaron $1.6 billones de ahorros internos, un préstamo en curso de  $2.9 billones al Programa de Emergencia de la Reserva Federal y la ayuda federal de $4 billones que permitirá a la MTA no tener problemas durante el 2021.

Queda para la discusión: si, Foye y Cuomo tienen la razón de manejar la crisis como la manejan las corporaciones privadas, porque la MTA es una entidad gubernamental. De si urge eliminar el pago de tarifas o congelarlas por una década. Y si se necesita organizar un movimiento de ususarios del transporte público que defienda sus intereses y haga alianzas con los sindicatos de trabajadores. Y por último empujar la imposición de impuestos a los colosos económicos que ademas se han beneficiado durante la pandemia y con las exepciones de impuestos federales y estatales del pasado.  Y esta es una responsabilidad de nuestros representantes en Albany.

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