
El 2020 llegó a su final como cualquier otro año. Pero dejará una huella que siempre recordaremos. Ese año en particular fue testigo de grandes desafíos para el mundo. Grandes perdidas de vidas y medios de vida. Nuestras relaciones y comunicaciones han dado un vuelco. Este año ha sido un llamado a todos nosotros a mirar haciendo adentro y qué es lo que debemos buscar.
Hay momentos en que la vida nos urge a buscar más. Muchos de nosotros vivimos en una zona de confort en la que nos sentimos seguros, así no sea lo mejor para nuestras vidas, o lo queremos lograr, pero estamos cómodos.
Muchas veces necesitamos que el universo de alguna manera nos dé el empujón que necesitamos para iniciar esos cambios. El universo siempre nos esta dando señales, que inicialmente pueden ser suaves y gentiles, si aprendemos las lecciones a la primera.
Puede que pasemos esas señales por alto y continuemos caminando alegremente hacia el precipicio. Es cuando el universo tiene que darse prisa y forzar la situación para que podamos entender y así abandonar esa zona de comodidad, empezando a hacer los cambios que necesitamos. Este año se nos ha dado un llamado muy grande en este sentido.
Necesitemos examinar nuestras vidas y a nosotros mismos profundamente para encontrar la raíz y el origen de nuestras situaciones. Estancamiento, frustración, fracasos, etc.
El éxito y la alegría son tu derecho de nacimiento, Todo lo que necesitamos para lograrlo está dentro de nosotros. Al igual que lo que nos limita para alcanzarlo.
La tarea es iniciar nuestro viaje interior hacia nuestros corazones, “Tu viaje sagrado”, allí donde las heridas y las decepciones del pasado a veces pueden cubrir nuestras vulnerabilidades, así como la verdad de quién y qué realmente despierta el amor dentro de nosotros. Podemos optar por ir aún más profundo, a nuestro centro.
Si podemos viajar a nuestro interior y encontrar respuestas… entonces podemos mirar lo que flotaba en la superficie y nos causaba bloqueos y dolores. Sólo así podemos comprender el propósito para el que sirvieron esas situaciones, sólo así podemos reconectarnos con nuestro poder.
Dentro de ti está la verdad, las respuestas y el camino a las soluciones. Primero debemos sanar y luego liberar para llegar a construir nuestra vida de manera auténtica e independiente.