Vendedores ambulantes con o sin permiso

 

Por Gissell Calvo –

En la avenida Roosevelt de Queens abundan los vendedores ambulantes. Hay de todo. Frutas, ropa, artesanías, tapabocas, cajas dentales, muebles e instrumentos musicales, tacos y empanadas. Puestos ambulantes para poder sobrevivir después de la pandemia.

En enero la ciudad de Nueva York aprobó una ley que extenderá el número de permisos para los vendedores ambulantes en la ciudad y hay expectativa en los latinos. La ciudad ha impedido el aumento en el número de licencias y esto genero un mercado negro. También aumentaron las multas.

Gustavo Torres, es un vendedor que perdió a su padre por la pandemia y vende alimentos en la Roosevelt.  “Nosotros sólo intentamos ganarnos la vida. Mi papá falleció de Coronavirus y ahora yo soy el que vende en la calle”, dijo Torres.

Torres dijo que pese de tener el permiso correspondiente, la policía lo ha multado en varias ocasiones. “Nos han puesto tickets. No es justo que haya personas que no tienen permiso y no los molestan y a nosotros sí”, dijo Torres.

Se espera que esta situación pueda controlarse con la nueva legislación 1116, que otorgaría 4.000 nuevos permisos para estos comerciantes. “Esta ley pretende poner fin al mercado clandestino que actualmente se alimenta de vendedores de alimentos que trabajan duro, la mayoría de los cuales son empresarios inmigrantes”, dijo Margaret Chin, concejal líder del proyecto de ley.

De acuerdo a esta propuesta legislativa, las licencias se otorgarán por 10 años, 400 cada año, a partir de julio del 2022. Debido a la larga lista de espera, se les dará prioridad a los que cuenten con licencia sanitaria con cinco años de antigüedad.

Para Charlie Pérez quien obtuvo su permiso para vender tamales, es una gran oportunidad. “El Gobierno está adelantando el proceso para que todos puedan tener un negocio. Pero la lista de espera es súper grande. Yo por ejemplo estoy solicitando tener un carro para vender en la calle, pero se puede demorar entre dos a tres años”, dijo Pérez.

Pérez añadió: “El otro día vino el Departamento de Salud a retirar personas que no tenían permisos y a muchos les quitaron todos sus productos y se tuvieron que ir. Es muy triste porque la gente solo quiere salir adelante”

Hay quienes no están de acuerdo con la venta ambulante. “El problema con los vendedores es que no alquilan, no pagan impuestos y les quitan clientes a las tiendas de manera injusta”, dijo Bob Macka, director de mercadeo de Queens Economic Development Corporation.

“Es una lástima porque los dueños de los negocios llevan un año pagando por sus tiendas sin recibir clientes y también necesitan ayuda”, dijo Macka indignado.

Datos del Proyecto de Vendedores Ambulantes en Nueva York revelan que existen alrededor de 20.000 vendedores ambulantes, cifra que aumentó debido a la pandemia y tan sólo 6.000 permisos han sido otorgados.

Según el gobierno, de los 400 permisos que se podrán otorgar por año, 100 podrán usarse en cualquier parte de la ciudad y 300 en cualquier condado excepto Manhattan.

Mary Mejía vende estatuas religiosas en la avenida Roosevelt de Queens. Foto Gissell Calvo

Aladino es indocumentado y espera que su situación mejore si obtiene su permiso. Empezó hace seis años con su esposa a vender zumos de frutas en la estación de la calle 74 y Roosevelt Avenue, en Jackson Heights. Ha vivido situaciones difíciles. “El permiso se lo dan más a la gente que tiene papeles, entonces sería bueno que nos ayudaran porque nos molesta mucho la policía, nos ponen tickets y antes nos llevaban presos”, dijo Aladino.

“Este año nos han puesto como 10 tickets, la renta no espera y debemos pagarla”, añadió Aladino.

Mary Mejía, quien llegó de México con sus tres hijos, está esperanzada. “Este país me ha dado mucho y vender en las calles me ha ayudado a salir adelante con mi familia. Quisiera tener el permiso porque es importante cumplir las leyes y sé que puedo lograr muchas cosas más”, concluyó Mejía.

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