Reabre el gobierno de EE.UU.

El presidente Obama, de espaldas, reunido con el vicepresidente Joe Biden y líderes del congreso, incluyendo a Joseph Crowley, al fondo, en la oficina obal. Foto Casa Blanca
El presidente Obama, de espaldas, reunido con el vicepresidente Joe Biden y líderes del congreso, incluyendo a Joseph Crowley, al fondo, en la oficina oval. Foto Casa Blanca

El mandatario estadounidense, Barack Obama, agradeció a los legisladores en el Senador por cumplir con su responsabilidad de aumentar el techo de la deuda y reabrir el gobierno. Obama dijo que espera la propuesta aprobada tanto por el Senado como por la Cámara de Representantes para firmarla inmediatamente y reabrir el gobierno.

“Estoy dispuesto a trabajar con quien sea, estoy hambriento por trabajar con cualquiera (…) Estoy convencido de que demócratas y republicanos pueden trabajar juntos en varias áreas”, dijo Obama, y también agregó que faltan otros temas que se deben abordar como aprobar una reforma migratoria lo antes posible.

El presidente también pidió a los legisladores de ambos partidos políticos no repetir la historia una vez más a medida se acerque el nuevo límite para aprobar un acuerdo del presupuesto definitivo.

Desafío republicano tras la crisis

Uno de las situaciones más reveladoras de toda esta crisis quedó bien clara el mércoles por la noche, cuando el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, llamó a votación y prometió que su partido no se opondría a la reapertura del gobierno: solo 87 de los 231 republicanos en la Cámara votaron a favor de reabrir el gobierno.

Y así comienza una nueva etapa para el republicano por Ohio, el de reagrupar a su bancada y tratar de mantener el liderazgo.

La historia encontró a Boehner dos veces en una situación inusual y por la que muchos políticos no pasan ni siquiera una vez, la de estar en posición protagónica en los dos últimos cierres del gobierno, en 1995/1996 y en 2013.

Ahora, cuando el Congreso se apresta a votar por un acuerdo que evitará que Estados Unidos caiga en “default” (cese de pagos) y que a la vez propiciará la reapertura del gobierno tras 16 días de cierre parcial, es simplemente anecdótico que Boehner dijera en reiteradas ocasiones -antes del pasado 1º de octubre- que bajo su liderazgo en la Cámara no pretendía cerrar el gobierno.

Las declaraciones previas ya no importan, sino simplemente los hechos, y Boehner vio su propia presidencia seguir un derrotero similar a la del cierre de mediados de los ’90: el Partido Republicano en la Cámara de Representantes es el que según las encuestas más ha sido responsabilizado por la situación, y el que más se ha depreciado ante la opinión pública.

El senador de Carolina del Sur, Lindsay Graham expresó su preocupación sobre la suerte de Boehner, aunque dijo que prefiere que el actual presidente de la Cámara de Representantes continúe, “porque francamente creo que lo merece”.

Pero los cuestionamientos también se han hecho sentir, en particular cuando el Partido Republicano deberá reordenar su estrategia con una perspectiva de mediano plazo, como son las elecciones de medio término de noviembre de 2014. “No conseguimos nada. Esta ha sido una total pérdida de tiempo”, dijo el republicano por Nueva York Peter T. King, quien ha sido crítico de la postura de los conservadores que impulsaron el cierre del gobierno.

Precisamente, según destacan los analistas, fueron los movimientos ulltraconservadores quienes dificultaron a Boehner encontrar una salida en las últimas horas del martes 15 de octubre, después de que varios senadores cercanos al presidente de la Cámara, como Graham y Saxby Chambliss de Georgia, le pidieran que aprobara el acuerdo alcanzado en el Senado.

El principal problema para Boehner es la perceptible división con la que salen los republicanos de la Cámara tras la crisis, mientras la minoría demócrata se ha mantenido unida tras su liderazgo. Esta perspectiva se refleja en las palabras del senador republicano por Missouri, Roy Blunt, quien dijo que “la única razón por la que los demócratas no se ven tan mal, es porque nosotros nos vemos peor”.

Empleados del gobierno regresan a trabajar

Los empleados de gobierno han recibido la orden de regresar a sus trabajos este jueves, luego de que el Congreso aprobara anoche una iniciativa de ley para reabrir el gobierno y aumentar el límite de la deuda.

El presidente Barack Obama firmó la medida a eso de las 12:30 de la madrugada del jueves, convirtiéndola en ley y  poniendo fin a un impasse que pudo haber desatado una nueva crisis económica.

La Cámara de Representantes controlada por los republicanos aprobó la noche del miércoles el compromiso de último minuto, con una votación de 285 a favor y 144 en contra.

La votación tuvo lugar más de dos semanas después de un cierre parcial del gobierno, que se inició cuando los legisladores republicanos de la Cámara se negaron a aprobar un presupuesto a menos que éste incluyera medidas para quitarle fondos o pospusiera la ley de salud del presidente Obama.

El mandatario y los legisladores demócratas se rehusaron a negociar cualquier cambio hasta que el gobierno reabriera y se extendiera su autoridad para emitir deuda.

La líder demócrata Nancy Pelosi dijo que la postura republicana provocó un daño innecesario a la economía de Estados Unidos y puso “en peligro nuestro calificación de crédito”.

“Mis colegas, ¿creen que su imprudencia valía $24 mil millones de dólares? La imprudencia es un lujo que el pueblo estadounidense no puede permitirse”, dijo Pelosi.

La iniciativa había sido aprobada antes en el Senado, con una votación de 81 a 18.

Entre los que votaron en contra estuvo el senador republicano Ted Cruz, que calificó el acuerdo como algo “terrible”.

“Este acuerdo personifica todo lo que frustra a la gente sobre el establishment de Washington… permite más deuda, más déficits, más gastos, y no hace absolutamente nada para proporcionar alivio a millones de estadounidenses a los que se hace daño con el Obamacare”, dijo el senador.

La iniciativa fue un compromiso de último minuto alcanzado al mediodía del miércoles por el líder demócrata del Senado, Harry Reid, y su contraparte republicana, Mitch McConnell.

El acuerdo proporciona fondos al gobierno hasta el 15 de enero y permite que el Tesoro de Estados Unidos emita deuda al menos hasta febrero. Durante ese tiempo, los legisladores negociarán en el plan de presupuesto a largo plazo. Voa

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