Soldado recuerda Afganistán

Soldado Félix Herrera. Foto Voa

El inmigrante salvadoreño Félix Herrera recuerda en estos días su llegada a Afganistán como miembro de la reserva de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Trabajó en la reconstrucción del país en 2002, luego de expulsar del poder a los talibanes.

“Ver las imágenes actuales en Afganistán no solamente de la población civil -que es el enfoque de mi trabajo en el ejército- sino también desde el punto de vista de los efectivos militares que están lidiando con los civiles, son cosas que viví y reconozco lo difícil que es decidir en un momento tan crítico”, dice Herrera a VOA.

Este reservista agrega que es el pueblo afgano el que sufrirá de manera directa el fin de la presencia militar de la coalición; cuya decisión política de poner fin a la campaña militar de Estados Unidos, unido a este inesperado desenlace, ha generado opiniones encontradas.

Herrera -maestro de escuelas y aún miembro  activo de la Reserva- extrae los recuerdos más positivos de aquellas misiones, donde él y sus compañeros resultaron ilesos. Llegaron a entablar buena relación con los afganos en las zonas remotas de Afganistán donde estuvo destacado. Aunque siempre se comunicaron con traductores.

Lo más importante fue haber trabajado para crear infraestructuras que durante 20 años le dieron esperanzas y sueños de prosperidad al pueblo afgano, pero que con la reconquista de los talibanes del poder en días recientes, todo ha saltado por los aires.

Desgarradoras imágenes de la situación que están viviendo miles de afganos a raíz de la toma de poder por parte de los talibanes, 20 años después de que una invasión militar liderada por Estados Unidos los derrocara.

No solo de los miles de afganos que intentan salir del país por temores justificados, sino también por las limitantes para los efectivos militares estadounidenses y de las fuerzas internacionales aún desplazados allá para cumplir su trabajo en un entorno tan complicado.

Su primer período de gobierno desde el 1996 hasta el 2001 dejó malas memorias. Ahora el mundo se pregunta si los talibanes cumplirán con sus promesas de moderación e inclusión. Algunos ven señales alentadoras, otros ven razones para alarmarse.

En febrero de 2020 la Administración del expresidente Donald Trump firmó un acuerdo de paz con el Talibán para poner fin al derramamiento de sangre en Afganistán y permitir la salida de las tropas estadounidenses.

El reservista Félix Herrera argumenta que hasta el contenido noticioso que se genera desde Afganistán estos días se utiliza para fomentar la controversia en Estados Unidos. “Cuando la prensa toma una fotografía, no cuenta la historia completa de todo lo que está pasando y se presta a propaganda o utilización tendenciosa de la situación”, agrega.

Estados Unidos ante la urgente salida 

Estados Unidos aún mantiene unos 5.000 efectivos militares en aquel país –cantidad reforzada luego de llegar a niveles mínimos a finales de 2020- con los que se echa mano estos días para trabajar en la evacuación de colaboradores que durante 20 años trabajaron con las fuerzas ocupantes.

El asesor de seguridad de la Casa Blanca, Jake Sullivan, ha dicho a la prensa que la Administración del presidente Joe Biden podría garantizar evacuaciones continuas y de manera segura hasta después de finales de agosto.

“Lo que estamos haciendo, cada minuto de cada hora de cada día, es trabajar para crear un paso seguro para todos los civiles, incluidos los afganos que trabajaron para nosotros, llevarlos al aeropuerto para subirlos a los aviones y sacarlos”, dijo Sullivan a CNN.

“El objetivo aquí es trasladar a las personas de la manera más rápida, segura y eficiente posible. No vamos a descansar hasta que hayamos cumplido con la obtención de visas para todas esas personas, subirlas a los aviones y sacarlas del país”, reiteró el funcionario.

Estados Unidos junto a otros aliados han evacuado a miles de personas de Kabul, pero el proceso es caótico.  Ayesha Tanzeem, corresponsal de la VOA estuvo atrapada en el aeropuerto internacional de Kabul durante días. Explica que la mayor dificultad en este momento para quienes desean salir de Afganistán es ingresar al aeropuerto.

Un informe del Congreso señala que hasta finales del año pasado había en Afganistán más de 7.800 ciudadanos estadounidenses como contratistas privados de compañías de seguridad.

Durante el cuarto trimestre del año fiscal 2020, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE. UU. (CentCom) informó de “aproximadamente 44.000 contratistas” que trabajan para el Departamento de Defensa en “su área de responsabilidad”, que incluye Afganistán, Siria e Irak”, según el informe del Congreso.

La rápida caída del gobierno civil de Afganistán, consolidado tras el asalto a Kabul el 15 de agosto, ha generado una escalada de reacciones políticas y conmoción en todo el mundo. Voa

ARMAMENTO Y EQUIPO DEJADO EN AFGANISTAN

Desde el 2001 los Estados Unidos invirtieron $83.000 millones en entrenamiento y equipo militar en Afganistán. El gobierno del presidente Biden está escondiendo otras inversiones y pérdidas, conforme a OpenTheBooks.com que analiza la información del Departamento de Defensa de esta nación. Estos son los datos más actuales del armamento dejado en Afganistán que ahora está en manos de los talibanes:

162.643 equipos de comunicaciones

75.898 vehículos militares

599.690 armas diferentes

29.681 explosivos

16.192 equipos de vigilancia

208 aviones de guerra

Historias relacionadas

Mundo

“Cuanto antes mejor”, Biden se aferra al 31 de agosto para la salida de Afganistán

Tras comunicarse con los líderes del G-7, el presidente Joe Biden informó que mantiene la fecha del 31 de agosto como tope para la retirada total de las tropas de Afganistán. También dijo que permanecer más tiempo allí aumentaría el riesgo para los estadounidense en el país.

Mundo

Líderes del G-7 debaten fecha límite para la retirada de Afganistán

La Casa Blanca dejó abierta la posibilidad de que el Ejército de EE. UU. mantenga tropas en el aeropuerto de Kabul hasta septiembre.

 

Scroll to Top