
Por Marcela Álvarez – Vino de abajo y llegó a lo más alto en Flushing Meadows. De ser una desconocida hace 3 semanas ahora es campeona de un Grand Slam. La británica Emma Raducanu, de 18 años, culminó de manera brillante su cuento de hadas al ganar el US Open 2021. Es el primer “qualifier”, hombre o mujer, en la historia que consigue la hazaña. Lo que hizo es digno de una ovación, de pie. En la final del sábado 11 de septiembre, Raducanu superó a la canadiense Leylah Fernández, de 19 años, en dos sets, 6-4, 6-3.
Fue la primera final entre adolescentes desde 1999, cuando Serena Willlams venció a Martina Hingis. Asimismo, Raducanu es la más joven ganadora de un Slam desde Maria Sharapova en Wimbledon 2004. También es la primera británica que gana un Grand Slam desde Virginia Wade en Wimbledon 1977.
En su camino a la final, Raducanu bailó la más fea, por decirlo así. Como “qualifier” tuvo que jugar la dura ronda eliminatoria (3 partidos de la “qualy”) para acceder al cuadro principal del Open. Lean bien esto: en todo el torneo Raducanu no perdió un set en sus 10 partidos. Impresionante. La última jugadora que ganó el US Open sin perder un set (no era “qualifier”) fue Serena Williams en 2014, el último año que la diva ganó en Queens.
En el estadio Arthur Ashe, bajo un clima perfecto, Fernández era la favorita del público. En el 1er set, el match se mantuvo parejo hasta el 4-4. Fernández desplepaba su juego variado (ha mejorado su volea) ante la potencia de Raducanu. Ambas jugadoras se quebraron el servicio. Una bola larga de Fernández puso las cosas 5-4 a favor de Raducanu. Al volver, Raducanu rompió el servicio de su rival con un tiro paralelo -al forehand de Fernández- y se llevó el primer set, 6-4.
En el 2do parcial, Raducanu perdió su servicio y, momentáneamente, Fernández se puso arriba 2-1. Pronto la británica cementó su dominio al quebrar dos veces a Fernández, que no tuvo respuesta. Cuando estaban 5-2, la canadiense salvó 2 match points y puso las cosas 5-3. El público disfrutaba cada punto.

En Flushing nacieron dos estrellas. Dos adolescentes de sonrisa fresca. Presente y futuro del tenis femenino. Vamos a disfrutar su juego por mucho tiempo. Afortunadamente.
¡Muchas gracias Emma Raducanu y Leylah Fernández!
EL DURO CAMINO DE EMMA RADUCANU
Al no contar con los puntos necesarios en el ranking de la WTA, Raducanu tuvo que jugar la “qualy” requerida. Son tres partidos al hilo, donde los nervios e ilusiones están a flor de piel.
Raducanu en la qualy:
Miércoles 25 de agosto: venció a Bibiane Schoofs (HOL) 6-1, 6-2.
Jueves 26: a Mariam Bolkvadze (GEO) 6-3, 7-5.
Viernes 27: a Mayar Sherif (EGI) 6-1, 6-4.
En el cuadro principal, Raducanu derrotó a:
1R Stefanie Vöegele (SUI) 6-2, 6-3
2R Shuai Zhuang (CHI) 6-2, 6-4
3R Sara Sorribes Tormo (ESP) 6-0, 6-1
4R Shelby Rogers (EEUU) 6-2, 6-1
4tos Belinda Bencic (SUI) 6-3, 6-4
SF Maria Sakkari (GRE) 6-1, 6-4
F Leylah Fernández (CAN) 6-4, 6-2
GRAN TORNEO DE LEYLAH FERNÁNDEZ
Tras un verano flojo (2R en Roland Garros y 1R en Wimbledon) Fernández fue una de las figuras en Queens. No cualquiera vence a Naomi Osaka, Angie Kerber, Elina Svitolina y Aryna Sabalenka al hilo en un Grand Slam.
2R Kaia Kanepi (EST) 7-5, 7-5
3R Naomi Osaka (JAP) 5-7, 7-6 (7-2), 6-4
4R Angie Kerber (ALE) 4-6, 7-6 (7-5), 6-2
4tos Elina Svitolina (UCR) 6-3, 3-6, 7-6 (7-5)
SF Aryna Sabalenka (BIE) 7-6 (7-3), 4-6, 6-4

Los fans que llenaron el estadio Arthurs Ashe se quedaron con las ganas de más tenis. Como sucedió la víspera con la final femenina, el derby masculino también se definió en sets corridos.
El US Open 2021 fue un contraste con la edición 2020, que se jugó sin fans, a puerta cerrada por la pandemia, con el pánico de un contagio, jugadores encerrados en las llamadas “burbujas”, un silencio sepulcral por pasillos y canchas del BJK National Tennis Center. “El público fue el tercer jugador este año”, dijo la ex campeona Chrissie Evert via en ESPN.
Las celebridades no podían faltar en el Open. En los palcos y suites privadas estaban asiduos fans como Brad Pitt, Paris Hilton, Leonardo Di Caprio, Alex Baldwin, Bradley Cooper, Gail King, Ben Stiller, Spike Lee entre otros.
En el Open 2019, durante un partido de 3ra ronda contra el español Feliciano López en el estadio Louis Armstrong, Medvedev fue multado por incurrir en actos de “obsenidad y conducta anti deportiva”. Primero le arranchó una toalla a un recoge pelotas y enseguida, con toda la bronca encima, la lanzó al público. En adelante se sucedieron intercambios verbales entre jugador y fans que lo abuchearon cuando el ruso hizo un gesto con su dedo del medio y se lo puso en la cabeza. Ni el árbitro ni los jueves de silla lo vieron, pero ahí estaban las cámaras que lo captaron todo. Medvedev fue multado con $9 mil dólares.
Tras el partido, el ruso agradeció a los fans en tono jocoso, “por que sin la energía que me dieron no habría podido ganar. Mientras más me tientan, más energía tengo para ganar”.
LA SOLIDEZ DE MEDVEDEV
El ruso empezó arriba 2-0 en el 1er set, tras romper el servicio de Djokovic. Y lo terminó bien: ganó 6-4.
En el 2do set, cuando estaban 2-1 a su favor, Djokovic estrelló su raqueta en señal de frustración. Medvedev nuevamente se llevó el set, 6-4.
Djokovic puso las cosas 5-4. Recuperó un “break” y todos pensaban que volvería el clásico guerrero.
“Medvedev salió muy decidido a la cancha. Te dabas cuenta que estaba en lo más alto de sus habilidades en cada punto. Tuvo mucha claridad en lo que tenía que hacer tacticamente. Lo ejecutó perfectamente”, dijo Djokovic posteriormente a la prensa.
En la ceremonia de premiación, Medvedev nos recordó a Lou Gehrig, la leyenda de los Yankees, cuando dijo “han tocado mi alma, nunca me sentí así, tan afortunado. Te amo New York, nos vemos pronto”. También reconoció a Djokovic como “el más grande tenista de la historia. Nunca es fácil ganar un Slam”.
A los fans, que una vez lo nombraron “enemigo público número uno”, les dijo “me dieron mucha energía”. Medvedev agradeció a su esposa por el apoyo, quien miraba sonriente desde el palco. El ruso dijo que estos días celebraban su tercer aniversario de casados. “Es el mejor regalo para ella”.
Djokovic se fue llorando sin conseguir su meta: completar el Grand Slam. Pero este sobreviviente de la guerra de los Balcanes sabe que la vida es mucho más que un partido de tenis.
