
Por Claudia Irizarry Aponte y Josefa Velásquez –
(Este artículo se publicó primero en The City)
Alrededor de 65.000 repartidores de comida en la ciudad de Nueva York ganan en promedio $7.87 por hora sin contar las propinas. Muy por debajo del sueldo mínimo de $15 por hora de trabajo. Así lo demuestra una encuesta de más de 500 ‘deliveristas’ que usan aplicaciones para trabajar.
Más del 85% de los encuestados respondieron que la aplicación es su único método de trabajo, con compañías como DoorDash y Uber Easts. Casi la mitad se han estrellado durante el trabajo.
Este año han muerto nueve repartidores de comida en bicicleta en los cinco condados. Incluyendo a Federico Zaput Palax que murió cuando su scoorer se estrelló contra un camión en Kensington, Brooklyn, en junio. Noe Amador Licona también murió atropellado por un sedan.
Desde el 2020 casi 12 ciclistas han muerto, en su mayoría inmigrantes entre los 20 y 30 años. Durante la pandemia aumentaron los robos de E-bikes y el 54% dijo que les han robado las llantas a un costo de miles de dólares. Al 30% les robaron las bicicletas y los golpearon. Otro 42% dijo que el pago no es constante, llega tarde y sin propinas. Con propinas, el sueldo asciende a $12.21 por hora de trabajo.


Los encuestadores y la Escuela de Industria y Relaciones Laborales de Cornell University esperan que su investigación conduzca a cambios legislativos. “Sus historias son ahora más validas”, dijo Hildalyn Colón Hernández, directora de política de Worker’s Justice Project.
“El gobierno debe regular estas aplicaciones”, añadió Colón Hernández del grupo Los Deliveristas Unidos, que representa a los ciclistas repartidores de comida. “Nadie les ha dicho cuál es su responsabilidad con los clientes, trabajadores y la ciudad”.
Debido a la pandemia, plataformas como Seamless y Grubhub crecieron demasiado porque los restaurantes no podían atender a clientes en persona. La empresa DoorDash, en San Francisco, dijo que el estudio es contradictorio y desinforma. “A nivel nacional quienes trabajan con DoorDash ganen más de $25 por hora, reciben el 100% de las propinas, trabajan cuatro horas menos por semana que los demás y atienden a sus familias”, dijo Campell Matthews, vocero de DoorDash. “Asciende a $33 si trabaja en Manhattan”.
Toño Solis que reparte comida en Astoria, Queens, le preguntó en voz alta a sus compañeros ¿quién gana $33 por ahora? y abuchearon.
El Concejo de Nueva York introdujo un proyecto de ley para asegurar que reciban propinas, trabajen en un área limitada y tengan acceso a baños. La concejal Carlina Rivera, quien presentó el proyecto de ley, dijo que la encuesta “reafirma” la realidad de los repartidores de comida en bicicleta quienes son “trabajadores esenciales”.
“Eso pasa cuando las compañías escriben sus propias reglas de empleo como sucede en esta industria multimillonaria de tecnología que sigue creciendo”, dijo Andrew Wolf, especialista en relaciones laborales en la Escuelas de Estudios Urbanos y Empleo en CUNY. Wolf comparó esta industria con las fábricas de explotación de hace un siglo cuando clasificaban a sus empleados como contratistas para pagarles menos.
Sergio Ajche, de Guatemala, hace entregas a domicilio en bicicleta en Brooklyn y es líder de lo Los Deliveristas Unidos. “La ciudad de Nueva York debe demostrar que aquí hay respeto y dignidad para la clase trabajadora”, dijo Ajche, de 38 años.
“Compañeros, estoy orgulloso porque este estudio sustenta nuestra lucha”, concluyó Ajche. (THE CITY)

PROTECCION A DELIVERISTAS
El Concejo de Nueva York aprobó el pasado septiembre seis proyectos de ley que protegen a los repartidores de comida en bicicletas motorizadas o deliveristas.
-Que los deliveristas puedan usar los baños de los restaurantes cuando están realizando las entregas de comida.
-Que los deliveristas no tengan que pagar para obtener sus salarios y que reciban el pago una vez por semana.
-Que los deliveristas no tengan que desplazarse mucho para hacer las entregas a domicilio y que puedan rechazar viajes por puentes o túneles. Además, que les expliquen con claridad la dirección en donde tienen que recoger la comida y el lugar a donde tienen que llevarla.
-Que el Departamento de Protección al Consumidor y trabajador tenga la facultad de investigar las condiciones de trabajo, además del pago mínimo por viaje para los deliveristas. También podrá suspender, revocar o negar licencias a los dueños de las aplicaciones cuando infrinjan la ley.
-La aplicación no puede solicitar las propinas de los clientes o exigir datos sobre las propinas, incluyendo la cantidad. El deliverista también debe saber si el cliente pagó por la propina por adelantado.
-La aplicación no podrá cobrarle al deliverista por las bolsas que se usaron para la entrega de alimentos y deben tener al menos una mano sobre el manubrio cuando pedalean.
“Ha sido un gran triunfo para los deliveristas y un reconocimiento del esfuerzo de nuestra organización”, dijo Ligia Gualipa del Worker’s Justice Project.
