
Por Javier Castaño –
Nació en Chiquimula, Guatemala, hace 27 años. Allá dejó a sus padres y hermanos para perseguir sus sueños de inmigrante en la ciudad de Nueva York. Kevin Mayen prestó servicio militar en su país y se graduó de agrónomo en el 2017 de la Universidad Rural de Guatemala, en la ciudad Guastatoya.
“Mi sueño era conseguir trabajo, ahorrar dinero para comprar tierra y sembrar tomate porque es como una mina de oro que nace cada tres meses. Pero me decepcioné porque no encontré empleo en mi país”, dijo Mayen, quien cruzó la frontera en el 2018 por el estado de Texas para reunirse con su hermano en Riverhead, Long Island. Trabajó en construcción en Los Hamptons hasta que se vino a vivir con su hermano a un cuarto en Flushing, Queens.
Desde hace dos años trabaja haciendo entregas de comida a domicilio (deliveries) para la pizzería Due Fratelli que está localizada en la 37 avenida y la calle 76, en Jackson Heights, Queens.
La pizzería recibe las órdenes de los clientes y utiliza los servicios de Mayen que está conectado a Doordash, una aplicación para teléfonos celulares.
“Gano alrededor de 60 dólares diarios, incluyendo las propinas”, dijo Mayen mientras realizaba entregas a domicilio a comienzos de octubre. “Me pagan por hora de trabajo y también gano por la aplicación”.
Mayen dijo que nunca ha sido atacado y tampoco le han robado la moto eléctrica. “Me gusta el trabajo porque no tengo que estar encerrado”, añadió Mayen con calma y preparando su moto para la próxima entrega a domicilio.
La mayor propina que ha recibido fue de $40 después de llevar pizzas a una escuela pública. A veces no recibe propina alguna. En ocasiones ha llevado pizzas hasta el Parque Flushing.
“Quiero estudiar inglés para seguir avanzando en este país”, concluyó Mayen para perderse en la oscuridad de una noche otoñal.
En la ciudad de Nueva York hay alrededor de 65.000 deliveristas como Kevin Mayen. Ganan en promedio $7.87 por hora sin contar propinas. Por debajo del sueldo mínimo que es de $15 por hora. La mayoría, el 85%, trabaja con aplicaciones como DoorDash y Uber Easts.
Muchos deliveristas se han estrellado y les han robado su bicicleta o moto. Desde el año pasado han muerto casi 12 deliveristas. Se organizan en la noche para agruparse y enfrentar a los ladrones y atracadores y asesinos que los esperan en la oscuridad. Poseen la organización Los Deliveristas Unidos.
Lea aquí el informe completo sobre su situación.
PROTECCION A DELIVERISTAS
El Concejo de Nueva York aprobó el pasado septiembre seis proyectos de ley que protegen a los repartidores de comida en bicicletas motorizadas o deliveristas.
-Que los deliveristas puedan usar los baños de los restaurantes cuando están realizando las entregas de comida.
-Que los deliveristas no tengan que pagar para obtener sus salarios y que reciban el pago una vez por semana.
-Que los deliveristas no tengan que desplazarse mucho para hacer las entregas a domicilio y que puedan rechazar viajes por puentes o túneles. Además, que les expliquen con claridad la dirección en donde tienen que recoger la comida y el lugar a donde tienen que llevarla.
-Que el Departamento de Protección al Consumidor y trabajador tenga la facultad de investigar las condiciones de trabajo, además del pago mínimo por viaje para los deliveristas. También podrá suspender, revocar o negar licencias a los dueños de las aplicaciones cuando infrinjan la ley.
-La aplicación no puede solicitar las propinas de los clientes o exigir datos sobre las propinas, incluyendo la cantidad. El deliverista también debe saber si el cliente pagó por la propina por adelantado.
-La aplicación no podrá cobrarle al deliverista por las bolsas que se usaron para la entrega de alimentos y deben tener al menos una mano sobre el manubrio cuando pedalean.
“Ha sido un gran triunfo para los deliveristas y un reconocimiento del esfuerzo de nuestra organización”, dijo Ligia Gualipa del Worker’s Justice Project.

