
Por Luz Karine Vargas —
Muy sonriente y hablando por teléfono iba caminando Peter Moncada por la Junction Boulevard de Queens después de una ardua jornada laboral.
Con su ropa de trabajo y los ruidos interminables de la ciudad de Nueva York, Moncada se dirigía hacia su casa, para estar con su familia.
En el año 2017 Moncada decide radicarse en la Gran Manzana, dejando en su país natal a los amores de su vida. “Yo vine a este país a buscar un futuro mejor para mi familia y para mí”, dijo Moncada alzando la mirada.
“Había venido tres veces antes a esta ciudad, pero en el 2017 tomé la decisión definitiva de vivir acá, dejando en Ecuador a mi esposa y mis dos hijas”, dijo Moncada. Las llamadas no faltaban a diario para demostrar su afecto.
Moncada contó con el apoyo de amigos y conocidos que lo hospedaron y ayudaron a conseguir empleo. “Desde el primer día trabajé en construcción, nunca he trabajado en esta ciudad en algo diferente”, dijo Moncada mientras pasaba el tren.
“Empecé desde abajo, como ayudante, y aprendí rápido para ir sobresaliendo”, dijo Moncada. Tomó todos los cursos correspondientes incluyendo OSHA y andamios (sccaffold).
El sccaffold fue la rama de la construcción que llamó su atención. “Me gusto. Las alturas. Armar puentes y otras obras. Me gustó”, dijo Moncada lleno de orgullo por la profesión que eligió.
Este guayaquileño de cara amable y sonriente, trabajó duro día y noche hasta que logro reunir a su familia en Queens. “Mi familia se reunió conmigo al año de yo estar en este país, se vinieron a vivir conmigo cuando yo tuve estabilidad económica”, dijo Moncada con emoción.
“Gracias a mi trabajo vivimos cómodos, solo he estado inestable en la pandemia. Me quedé sin trabajo mucho tiempo”, dijo Moncada. Toda su familia respeto la cuarentena y trataron de salir lo menos posible a las calles, motivo por el cual ninguno se contagió.
La ciudad de Nueva York ofreció durante la pandemia varios recursos y Moncada los aprovechó. “Tuvimos mucha ayuda, en ese aspecto este país fue excelente, son personas muy caritativas”, dijo Moncada, quien asistió en repetidas ocasiones a la repartición de mercados.
“Ya me vacuné, tengo tres dosis aplicadas, al igual que todos los miembros de mi familia”, dijo Moncada. La primera dosis fue la vacuna Johnson & Johnson y las otras dos dosis fueron de Pfizer.
Moncada desde que ingresó a esta ciudad se sintió respaldado, siempre sintió que unos ayudan a otros. “Hay muchas entidades que ayudan a las personas que recién empiezan sus vidas en este país. Por eso me gusta este país y Nueva York”, termina diciendo Moncada con una sonrisa en su rostro.
