
Por Brad Lander —
En este momento de transición para la ciudad de Nueva York. Nuestras comunidades enfrentan tanto una incertidumbre ansiosa como una oportunidad de expansión.
Estamos saliendo de una histórica pandemia que paralizó nuestra ciudad y cobró la vida de muchos de nuestros vecinos, de manera desproporcionada en comunidades de color. Al comenzar el nuevo año con una nueva administración, seguimos enfrentándonos a una crisis de salud pública y debemos aprender las lecciones para asegurarnos de estar mejor preparados para las siguientes.
El contralor de la ciudad de Nueva York es el supervisor del presupuesto de la ciudad, el fiduciario de pensiones y el director de rendición de cuentas. Su misión es asegurar un futuro próspero para todos los neoyorquinos. Y hay muchos por hacer.
Las evidentes desigualdades raciales y de género de la ciudad, resaltadas y exacerbadas por la pandemia, amenazan la prosperidad a largo plazo de las familias, de los vecindarios y de la economía de la ciudad de Nueva York. La crisis climática se perfila como el mayor riesgo a largo plazo, no solo para la infraestructura de la ciudad de Nueva York, sino también para nuestras carteras de inversión y para la vida misma de nuestra gente.
Algunos creen que existe un conflicto entre un gobierno eficaz y un gobierno progresista. Yo creo que son mutuamente esenciales.
Necesitamos un gobierno grande y audaz que pueda cuidar de las personas cuando lo necesiten, educar a nuestros niños y mantener la infraestructura. Pero para que eso sea posible, debemos generar confianza – confianza que se ha erosionado gravemente- en la capacidad de nuestro gobierno para decir la verdad, planificar con anticipación las emergencias, brindar servicios de manera efectiva, gastar nuestros fondos públicos de manera inteligente y rendir cuentas sobre a dónde se han dirigido. Unirnos para resolver problemas compartidos y construir un futuro común.
Pero realmente se trata de lo que valoramos. Si valoramos nuestros vecindarios, entonces debemos invertir en un buen tránsito, en viviendas verdaderamente asequibles e infraestructura resistente para que puedan seguir siendo lugares en los que la gente pueda vivir.
Si valoramos una economía justa, debemos asegurarnos de que las personas cuyo trabajo mantiene nuestra ciudad y nuestra economía en funcionamiento obtengan la estabilidad, el salario y la dignidad que necesitan para cuidar de sí mismos y de sus familias.
Si valoramos un futuro sostenible, entonces debemos actuar ahora, a través de nuestras inversiones, nuestra infraestructura, nuestros edificios, nuestro transporte, para hacer la transición a una economía verde.
Nuestra tarea conjunta durante los próximos cuatro años es vigilar los valores compartidos. Que cumplamos las promesas y esta ciudad sea más justa y equitativa. Todos debemos prosperar.
Ese es el trabajo que tenemos por delante: asegurar un futuro más justo y sostenible para todos nuestros vecindarios. Un futuro en el que todos los niños puedan aprender y triunfar, independientemente de su raza o clase. Donde los trabajadores sean tratados con respeto, ganen un salario justo y puedan jubilarse con dignidad. Donde la oportunidad económica y la prosperidad sean accesibles y compartidas, sin importar en qué vecindario viva usted. Donde nuestras alcantarillas, el transporte y servicios públicos estén listos para resistir las tormentas venideras. Donde todos los que llaman hogar a esta ciudad tengan vivienda. Donde el gobierno de nuestra ciudad sea nuestro vehículo común para esa prosperidad compartida.
Espero trabajar arduamente todos los días, junto a ustedes, para cumplir esas promesas.
Brad Lander es el contralor de la ciudad de Nueva York. Para más información, por favor visite comptroller.nyc.gov