Gobernador glotón y mentiroso

El gobernador de Nueva Jersey está siendo investigado por cerrar parte del Washington Briedge como represalia.
El gobernador de Nueva Jersey está siendo investigado por cerrar parte del Washington Briedge como represalia.

“Esto es deprimente, vergonzoso y yo nunca lo haría”, dijo Chris Christie, gobernador de Nueva Jersey cuando habló por más de una hora con la prensa para defenderse de las acusaciones de haber planeado el pasado septiembre el cierre del puente Washington para perjudicar a la población de Fort Lee. El alcalde de este poblado no lo apoyó políticamente y al parecer el gobernador usó esta táctica como represalia. Ahora hay varios ciudadanos de Fort Lee demandando y la imagen del gobernador Christie se está deteriorando.

 

 

Su primera acción fue disculparse y luego despidió a la sub-jefa de personal, Anne Kelly, quien escribió un correo electrónico en donde se planeó el cierre de dos carriles del peaje que hay antes de ingresar a la ciudad de Nueva York. Este viernes sale más información sobre los correos y otro tipo de correspondencia que puede seguir perjudicando al gobernador Christie.

 

El cierre de esos dos carriles no permitió que las ambulancias se desplazaran y una mujer de 91 años que había sufrido un ataque cardiaco, no pudo ser atendida y murió. Esta mujer es parte de los seis demandantes.

 

Es difícil creer que un subaltarno del gobernador Christie haya actuado de esta manera, en un tema tan delicado, sin la autorización de su jefe. Kelly ha permanecido callada, pero su familia ha dicho que ella jamás hubiera actuado sola, sin el consentimiento de su jefe.

 

Los demócratas han prometido revelar miles de documentos adicionales este viernes y emitir más citaciones a funcionarios cercanos al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, involucrados en el escándalo de revancha política.

El gobernador, a menudo mencionado como posible candidato presidencial para las elecciones de 2016, fue hasta Fort Lee, el municipio afectado con el cierre de carriles en el puente George Washington, y se disculpó con el alcalde Mark Sokolich, el blanco de la revancha.

El alcalde Sokolich, que durante las elecciones pasadas se negó a respaldar política y públicamente a Christie, aceptó las disculpas.

Por lo menos algunos residentes lo aplaudieron a su llegada, a pesar de que su caravana de vehículos volvió a provocar otro congestionamiento de tránsito.

Christie sigue afirmando que no tuvo nada que ver en la decisión de cerrar los carriles del puente durante cuatro días en septiembre pasado, y  dijo sentirse “avergonzado y humillado” por el episodio.

Si bien el gobernador ha rechazado que él sea un “bully”, admite que todo este problema le hace preguntarse qué es lo que hizo mal para que sus subalternos le mintieran.

Lo que falta ver es si los documentos no revelan nuevas cosas y si no lo involucran más en el escándalo.

Ciudadanos afectados por los congestionamientos piensan demandar al gobernador.

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