
“Parte de la información que suministró Marty no es verdad”, dijo Seth Taylor, director ejecutivo del BID de la Calle 82 y responsable de su expansión a la avenida Roosevelt. “Los responsables del BID están desinformando a la gente y manipulando a los comerciantes”, dijo Marty Kirchner, líder de la organización Barrios Unidos de Queens (QNU) que se oponen a la expansión del BID (Distrito de Mejoras de Negocios).
La reunión informativa sobre la expansión del BID a la avenida Roosevelt se realizó en la Iglesia del Apóstol San Pablo de Queens con la presencia de algunos miembros de la Junta Comunal número 4, quienes fueron los únicos que pudieron hacer preguntas. Asistieron alrededor de 20 personas y ambas partes usaron imágenes que utilizaron para enfatizar sus puntos de vista.
El primero en presentar su caso fue Kirchner, quien antes integraba la agrupación RACA (Alianza Comunitaria de Roosevelt Avenue), que también se oponía a la expansión del BID y tenía integrantes como Freddy Castiblanco, dueño de Terraza 7 y los empresarios Rubén Peña y Eduardo Giraldo.
QNU también presentó videos de empresarios que se oponen a la creación del BID en la avenida Roosevelt, pero no les permitieron que otros empresarios hablaran en persona durante la reunión. Kirchner se enfocó en “siete mitos” sobre los cuales se quiere justificar el BID. Estos mitos son:
1-Le ayuda a los pequeños negocios.
2- Mejora el comercio en Jackson Heights.
3- Trae beneficios a la comunidad y a los inmigrantes.
4- La cuota de pago mensual no se incrementa.
5- Los BID son democráticos y transparentes.
6- Los BID protegen a los pequeños negocios contra el centro comercial de Willets Point.
7- Los comerciantes del área reciben información y apoyan el BID.
Taylor se rió sarcásticamente al comienzo de la intervención de Kirchner y recibió una llamada de atención. Cuando le tocó el turno a Taylor, se concentró en que los BID limpian el área, la vuelven más segura y genera más negocio para los comerciantes. Su presentación estuvo cargada de imágenes de negocios pintados con graffiti, paredes sucias y corroídas, falta de iluminación, huecos en la calle y hasta fotografías de borrachos tirados en andenes. “Una situación pública que no es bienvenida en el vecindario”, dijo Taylor haciendo alusión directa a los nuevos inmigrantes latinos que han llegado a convivir en la avenida Roosevelt.
Taylor dijo que la ciudad de Nueva York no tiene suficiente dinero para arreglar todos estos problemas y que por eso los comerciantes deben aglutinarse y luchar por la mejora del vecindario. “Además, hemos recibido 40,000 para hacer una nueva página digital llamada Under the 7 con el fin de ayudarle a los comerciantes a promover sus negocios e informarlos”, dijo Taylor.
La expansión del BID a la avenida Roosevelt está siendo incentivado por la concejal Julissa Ferreras. Taylor dijo que en junio enviarán las papeletas de votación para que los dueños de negocios, los propietarios de los inmuebles y los residentes del área voten si aprueban o no la expansión del BID a la avenida Roosevelt. Son alrededor de 1,200 papeletas de votación. La ley dice que la mayoría no se puede oponer al BID. También notificarán la fecha y la hora de dos reuniones que se realizarán con la comunidad. Para el conteo de los votos, “estamos hablando con la Junta Comunal número 3 para crear un comité que garantice la imparcialidad”, dijo Taylor.
Si se aprueba el BID, cada uno de los locales que se halla en la avenida Roosevelt, entre las calles 81 y 104, deberá pagar una mensualidad de acuerdo a sus ventas y al espacio que ocupen en esa avenida.
“Es increíble que los miembros del BID, que son los propietarios de los inmuebles, tengan el control del conteo de los votos”, concluyó Kichner. “El BID perjudicaría a los pequeños comerciantes y a los inmigrantes”.
Javier Castaño