Messi crece y Ecuador se queda

GABRIEL PELUQUERO_COLOREn el arena de San Pablo, con una temperatura agradable (22grados centígrados), Argentina y Nigeria salieron  desde los vestidores al campo de juego con el empate 1 a 1 en el segundo tiempo. Argentina esbozo las mismas falencias que viene arrastrando a lo largo del ciclo Sabella: el medio campo no para a nadie y cuando tienen que atacar, en vez de hacer pases cortos, tiran pelotazos en profundidad para que los de arriba traten de combinar una jugada.

Messi anotó en dos oportunidades (a los 3 y 46 minutos), el segundo gol un soberbio tiro libre que dejó sin reacción al arquero (vio la pelota cuando estaba adentro). Nigeria lo buscó por todos lados tratando de imponer la mayor potencia física. Llegó dos veces al empate en los pies de Ahmed Musa (4’y 49′). Cerró el marcador 3 a 2 Marcos Rojo conectando con la rodilla. Messi fue reemplazado a los 25 minutos del segundo tiempo por Ricky Alvarez. Se fue la magia y con ella el fervor de las tribunas, (todo eso contagia La Pulga). En los minutos finales bajaron el ritmo presa del cansancio, (Mascherano fue el que mas corrió). Argentina cerró la serie con 9 puntos y se medirá a Suiza.

 

Messi en los brazos de Di María.
Messi en los brazos de Di María.

ECUADOR REGRESA A CASA

Ecuador atacó en forma desordenada, buscó quebrar el arco rival pero los remates salían desviados. A la impericia de sus jugadores se sumaban los nervios por una clasificación que no se daba, (debían ganar 2 a 0). Francia hizo prevalecer la experiencia de sus jugadores agigantando la figura del arquero Domínguez, que mantuvo su valla en cero, con intervenciones suicidas. Lo que no tiene explicación es por qué el técnico Rueda saca a un delantero y pone a un defensor, cuando debían hacer goles. Esta mentalidad mediocre y perdedora del entrenador colombiano es la que hizo fracasar a Ecuador. Con Valencia expulsado a los 49′, lo que se imponía es poner toda la carne en la parrilla, y este colombiano ni siquiera encendió el carbón.

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