
“La prostitución es una epidemia en la avenida Roosevelt y tenemos que erradicarla por nuestras familias y niños”, dijo el asambleísta Francisco Moya mientras sostenía una tarjeta de negocios con una mujer mostrando su trasero y un número telefónico para llamarla. “Estas tarjetas son denigrantes y vamos a presentar un proyecto de ley para eliminarlas”.
Moya presentará el proyecto de ley en la Asamblea, el senador estatal José Peralta hará lo mismo en Albany, y Julissa Ferreras hará lo suyo en el Concejo de Nueva York. Los tres políticos demócratas le declararon la guerra a las prostitución y comenzaron por la eliminación de las tarjetas que se distribuyen en la avenida Roosevelt.
Pero su objetivo no es sólo acabar con las tarjetas, sino con los centros ilegales de baile y prostitución, los bares de mala muerte, los vendedores ambulantes, la elaboración de documentos de identificación falsos y el tráfico del sexo. “Tenemos que regresar el equipo de unidad (task force) a la Roosevelt para combatir todos estos males”, dijo Peralta.
El senador Peralta aseguró 250,000 dólares para limpiar la avenida Roosevelt de basura y graffiti, como parte del Doe Fund. El objetivo es convertir la Roosevelt en un lugar turístico y comercial. “Cambiar Times Square tomó 30 años y nosotros transformaremos la Roosevelt cueste lo que cueste”, dijo Peralta.
La ley que auspicia Peralta tiene incidencia en todo el estado de Nueva York y está encaminada a eliminar no sólo la distribución de tarjetas en la Roosevelt, sino en otros lugares como Harlem y Brooklyn, en donde han comenzado a distribuirse. “Vamos a recuperar la Roosevelt para convertirla en una arteria próspera para nuestras familias y negocios, asó como se hizo con Times Square”, dijo Peralta.
Una vez sea aprobada la ley, las multas para quienes distribuyan tarjetas ascenderá a mil dólares y hasta un año de cárcel. “La policía tendrá más herramientas para actuar y le hemos pedido la colaboración a los Angeles Guardianas para que nos ayuden a vigilar la avenida Roosevelt”, dijo Peralta.
“Estaremos patrullando la Roosevelt esta semana y otros días cuando sea necesario”, dijo Benjamín García, miembro de los Angeles Guardianes, una organización de civiles que por más de 30 años ha ayudado a patrullar algunas calles de Nueva York. Visten de rojo y llevan birrete del mismo color. Estilo militar. “Haremos retratos de los que distribuyan estas tarjetas y los vamos a detener hasta que llegue la policía”, dijo García.
Algunos expertos han dicho que el proyecto de ley enfrenta la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos y habrá problemas para implementarla. “No lo creo y vamos a buscar la manera de que no tenga problemas constitucionales”, dijo Peralta.
Duberqui Pacheco estuvo en la conferencia de prensa con sus hijas menores. “Hay que detener este abuso porque es terrible para nuestra familias”, dijo la madre.

Nulla Odorherty, quien vive en la calle 90, cerca de la avenida Roosevelt, dijo que es muy difícil explicarle a sus tres hijos menores el por qué de las tarjetas con mujeres desnudas. “Este problema tiene que acabarse”.
“Están abusando de mujeres menores, hasta de 14 años y es algo inadmisible. Algunas mujeres son traídas a trabajar como prostitutas hasta pagarle a las personas que las trajeron”, dijo la concejal Ferreras.
Javier Castaño