
Una adolescente mexicana de 14 años que sólo se identificó como DM, habló en la Alcaldía de las veces que trató de quitarse la vida. ¿Las razones? Dejar a sus amigos y familiares en México, aprender otro idioma, adaptarse a esta sociedad y sentir el hostigamiento de sus compañeros. Esta es la presión que sufren muchas adolescentes latinas que buscan una nueva vida como inmigrantes en la ciudad de Nueva York.
“Por eso tenemos que ayudarlas, para que algún día sean fuertes y lleguen a conquistar sus sueños”, dijo la concejal Julissa Ferreras, quien está al frente de la Comisión de la Mujer en el Concejo de Nueva York. Este lunes se realizaron audiencias públicas para estudiar este problema.
El 15% de las latinas adolescentes en Nueva York intentan suicidarse. Esta situación es alarmante y las autoridades no saben como detener ésta tendencia. A nivel nacional el 11% de las latinas dijeron que trataron de quitarse la vida el año pasado, pero en Brooklyn la situación es aún más alarmante: el 21% de las latinas trataron de matarse. En Queens y manhattan, el 12% de las adolescentes latinas han tratado de quitarse la vida, la mayoría de las veces cortándose las venas.
Durante la audiencia, varias adolescentes dijeron que trataron de matarse porque su vida de inmigrantes no es nada fácil. Tienen que resistir la presión de sus compañeros en la escuela, muchas veces el divorcio de sus padres y hasta el abuso verbal y sexual. Además, la presión de los medios de comunicación que les presenta una vida fácil y de placeres.
La investigación fue hecha por el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades.
Las madres de estas adolescentes dijeron que no trataron de suicidarse en sus respectivos países. “La pregunta es qué está pasando con las adolescentes latinas en Nueva York, quienes están tratando de imitar el comportamiento de las estadounidenses”, dijo Risa Gil, quien está al frente de un programa en Brooklyn para orientar y prevenir el suicidio de las latinas. Gil se refería al impacto de la televisión, la vida sin restricciones y el deseo de llevar una vida de fiesta y placer sin esfuerzo.
Algunas de las adolescente latinas han dicho que no esperan una vida mejor en el futuro. También dijeron que están agotadas de discutir con sus padres sobre las calificaciones en la escuela o la ausencia del padre en la vida familiar. Otras tratan de suicidarse porque pelean con sus novios o no tienen para comprar la ropa o los artículos que desean.
En la Gran Manzana hay varios centros de ayuda, como Life is Precious, con sede en Brooklyn.
Conozca los síntomas y actúe. Puede llamar al 311 para recibir orientación y ayuda, en inglés y español, en la ciudad de Nueva York.
Factores de riesgo:
- Problemas familiares.
- Padres estrictos.
- Perdida de un padre.
- Antecedentes familiares.
- Depresión.
- Escaso autocontrol.
- Pensamiento rígido, obsesivo y/o extremistas.
- Negativismo.
- Consumo de alcohol o drogas.
- Estrés.
- Escasas expectativas de futuro.
Muchos de los síntomas de las tendencias suicidas son similares a los de la depresión. Los padres, maestros y adultos cercanos al adolescente deben de estar conscientes de las siguientes señales que pueden indicar que el está contemplando el suicidio.
Características del adolescente suicida:
- Cambios en los hábitos de dormir y de comer.
- Retraimiento de sus amigos, de su familia o de sus actividades habituales.
- Conductas violentas, comportamiento rebelde o intentar escaparse de la casa.
- Uso de drogas o del alcohol.
- Descuido en su apariencia personal.
- Cambios acentuados en su personalidad.
- Aburrimiento persistente, dificultad para concentrarse y/o deterioro en la calidad de su trabajo escolar.
- Quejas frecuentes de dolores físicos como dolores de cabeza, de estómago y fatiga, que generalmente están relacionados con el estado emocional.
- Pérdida de interés en sus pasatiempos.
- Poca tolerancia de los elogios o los premios.
- El adolescente que está contemplando el suicidio también puede quejarse de ser “malo” o de sentirse “aborrecible.”
- Lanzar indirectas como: “no seguiré siendo un problema”, “nada me importa”, “para qué molestarse” o “no te veré otra vez.”
- Poner en orden sus asuntos por ejemplo regalar sus cosas favoritas, limpiar su cuarto, botar papeles o cosas importantes.
- Ponerse muy contento después de un período de depresión.
Los padres tienen que hablar con sus hijos sobre su preocupación hay que tomarlos muy en serio y hacer una consulta a un especialista (psicólogo o psiquiatra) para que evalúe la situación.