Gobierno no cierra

Presidente Obama presionó a republicanos y demócratas para llegar a un acuerdo sobre el presupuesto y no cerrar el gobierno. Foto Casa Blanca

A poco antes de cumplirse el plazo de media noche, el Congreso de Estados Unidos aprobó la resolución que habría paralizado al gobierno federal.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, anunció el acuerdo que prolongará los fondos actuales para financiar las actividades de las agencias federales hasta el próximo jueves a medianoche, cuando ambos partidos (incluido el Demócrata) esperan haber aprobado un presupuesto para el resto del año fiscal 2011.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aplaudió el acuerdo logrado junto a los republicanos, con lo cual se evitó el cierre de servicios federales, incluyendo parques nacionales, museos y otros servicios.

Obama dijo sentirse complacido ya que “el monumento a Washington, así como todo el gobierno federal, estarán abiertos para trabajar”.

“Los lideres de ambos partidos alcanzaron un acuerdo que permitirá a nuestros pequenos negocios obtener los prestamos que necesitan, a nuestras familias obtener los prestamos hipotecarios a los que aplicaron y a miles de estadounidenses presentarse a trabajar y llevar a casa sus cheques a tiempo, incluyendo a los hombres y mujeres en uniforme”, dijo Obama en un mensaje por televisión.

El Líder de la Mayoría del Senado, Harry Reid, dijo sentirse satisfecho con el acuerdo logrado.

“Acordamos hacer un recorte histórico del presupuesto para lo que queda de este año fiscal, y también acordamos aprobar una medida de corto plazo que evitará un cierre del gobierno mientras ambas cámaras del Congreso celebran las respectivas votaciones para ratificar el acuerdo y mandarle el proyecto al presidente”, señaló Reid.

De no haberse logrado un acuerdo, más de 800 mil funcionarios públicos habrían tenido que quedarse en casa sin sueldo.

QUE PASA SI EL GOBIERNO SE PARALIZA

Republicanos y demócratas no terminan de alcanzar un acuerdo en el Congreso sobre el presupuesto de EE.UU.para lo que resta de año, y si no logran hacerlo antes de la medianoche del viernes un estimado de 800 mil empleados federales se verían temporalmente sin trabajo y sin salario.

Esa fue la cifra de trabajadores federales afectados cuando en 1995 se produjo un cierre temporal de los servicios del Estado debido a una controversia similar.

Lo que lograron republicanos y demócratas fue llegar a un acuerdo que permita reducir sustancialmente el déficit fiscal de la nación y que puedan quedar cubiertos los gastos federales hasta el próximo 30 de septiembre.

De lo contrario, los primeros que se enterarían son los 4,4 millones de personas que trabajan para el gobierno de EE.UU., de los que sólo seguirían laborando los que están considerados bajo la categoría de esencial, incluidos militares y personal de seguridad.

Si no lo están, parte del millón 900 mil empleados civiles del gobierno podrían quedar sin trabajo con licencia por suspensión temporal, y según el diario The Washington Post sólo una parte “tendrían derecho a beneficios por desempleo si el cierre se prolonga más allá de unos cuantos días”.

Los que en el pasado se han visto en tal situación recibieron sueldo, pero de acuerdo con el periódico “ahora el clima político es diferente, y los legisladores podrían estar menos dispuestos a hacerlo.

Si el cierre dura más de una semana, incluso los militares considerados como personal esencial puede que tengan que ir a trabajar sin paga, dijo el Post.

Las cortes federales seguirían funcionando al menos por otras dos semanas, operando con los fondos que tienen en existencia.

Pero el Servicio de Rentas Internas (IRS) estará cerrado, y los que esperan por una devolución de dinero tras haber presentado su declaración de impuestos tendrán que llenarse de paciencia, no así los beneficiarios de la Seguridad Social, que no se verían afectados.

El presidente Barack Obama advirtió el miércoles que si el gobierno federal se queda sin recursos financieros, la economía se vería perjudicada en momentos en que está ganando impulso.

Con cierto humor negro, el diario The New York Times describió la situación así: “El Zoológico Nacional estará cerrado, pero los leones tendrán que seguir siendo alimentados”.

Un grupo de 21 senadores demócratas está tratando de aprobar un proyecto de ley para dejar de pagarles también a los miembros del Congreso y al presidente.

“Si no podemos hacer nuestro trabajo y mantener funcionando el gobierno, no debemos recibir nuestros cheques”, escribieron los legisladores al presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner.

A los gobiernos estatales que están en peor situación financiera que la que tenían durante los cierres de 1995 y 1996, podían esperarles días difíciles, puesto que no sólo se verían afectados los fondos federales para la educación superior, investigaciones y entrenamientos de agentes de la ley.

También sufrirían los efectos de los contratos gubernamentales aún por pagar, que quedarían en el aire, y el cierre de parques nacionales y de oficinas federales afectaría además las industrias locales y el turismo.

Eso sin contar, que algunos economistas han dicho que la paralización del gobierno podría arrastrar rápidamente a la economía de vuelta a una recesión.

Voa

Scroll to Top