El ex agente de la CIA Luis Posada Carriles afirmó que su reciente exoneración en un juicio migratorio demuestra que el poder judicial es independiente en Estados Unidos.
Carriles continuará con lo que llamó su “lucha” contra el hambre en América Latina. “No estoy cansado”, dijo Posada Carriles, de 83 años, quien ha sido acusado de perpetrar, desde hace más de tres décadas, mortales ataques terroristas en la región.
Por su parte, el canciller de Venezuela Nicolás Maduro anunció que Venezuela entregará un nuevo pedido de extradición en contra de Posada Carriles, reiterando el formulado desde 2005 a Estados Unidos.
Maduro acusó al gobierno del ex presidente George Bush hijo y a la administración de Barack Obama de proteger al ex agente de la CIA.
La solicitud de extradición busca procesarlo por su presunta participación en la voladura en 1976 de una aeronave de Cubana de Aviación que, según una investigación realizada en ese país, habría sido planificado desde Venezuela.
Su abogado, Arturo Hernández, dijo que un juez de inmigración de este país consideró que Posada Carriles era extraditado a Venezuela, podría ser torturado.
Trayectoria
Durante décadas, Posada Carriles intentó desestabilizar a gobiernos izquierdistas en América Latina, a veces con el apoyo del gobierno de Estados Unidos.
Hace unas semanas, un jurado de El Paso, Texas, lo declarara inocente de las acusaciones de perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio.
Permaneció casi dos años en centros de detención de inmigración de ese país pero fue puesto en libertad en el 2007 y desde entonces vive en Miami.
EL JUICIO
Un jurado de Texas declaró al ex agente de la CIA Luis Posada Carriles inocente de los once cargos de perjurio, obstrucción de la justicia y fraude migratorio presentados en su contra.
Luego de un juicio de 13 semanas, los jurados deliberaron por sólo tres horas antes de exonerar a Carriles, de 83 años.
El ex agente operó en contra del gobierno de Fidel Castro y de otros regímenes comunistas en América Latina a menudo con respaldo estadounidense. Está considerado como el mayor enemigo público en su Cuba natal y uno de los mayores enemigos del ex presidente Fidel Castro.
Sin embargo, en el 2005 ingreso de contrabando en Estados Unidos y enfrenta acusaciones por perjurio, obstrucción a la justicia y de haber cometido fraude de inmigración.
Se le acusa de haber mentido en una audiencia para obtener la ciudadanía en El Paso cuando se le preguntó cómo ingresó al país, y sobre el hecho de haber sido el autor intelectual de un atentado mortal con explosivos en 1997 en Cuba.
En 1976, Posada Carriles fue arrestado en Venezuela por planear el ataque con bomba contra un avión cubano de pasajeros en el que murieron 73 personas. Fue absuelto por un tribunal militar, pero se escapó de prisión cuando aún enfrentaba un juicio civil. Más adelante, ayudó a Estados Unidos a apoyar a los rebeldes anti sandinistas en Nicaragua.
Los fiscales dijeron al jurado en sus declaraciones finales que nadie puede estar por encima de la ley, a pesar del servicio que le rindió Posada Carriles a Estados Unidos durante la Guerra Fría.
La defensa justifica que a Posada se le tendió una trampa durante su entrevista de inmigración en El Paso.
El cubano se pasó décadas tratando de desestabilizar a gobiernos izquierdistas en América Latina y fue a menudo respaldado por Washington.
Tortuosa trayectoria
Posada Carriles y otros tres fueron arrestados en Panamá en el 2000 en conexión con un plan para matar al presidente cubano Fidel Castro durante una cumbre latinoamericana allí. Fueron perdonados por el gobierno panameño en 2004.
Una vez esos hechos y otros estuvieron incluidos en la evidencia, el fiscal federal Timothy Reardon dijo que el gobierno concluía su caso, “por el momento”.
El juicio, con una gran carga política, empezó el 10 de enero y estaba programado originalmente para durar apenas cuatro a seis semanas.
Voa