
Un veterano y su esposa, ambos drogadictos, fueron arrestados por la masacre en la droguería Heaven Drugs de Long Island. “Lo hizo porque perdió su trabajo y yo estaba enferma”, dijo Melinda Brady de su esposo David Laffer, adicto a los calmantes de dolor.
En la masacre murieron cuatro personas: Jennifer Mejía, de 17 años, el farmaceuta Raymond Ferguson, 45, y los clientes Taccetta, 33 y Bryon Sheffield, 71. La masacre sucedió el domingo pasado Día del Padre.
El hombre fue grabado por un cámara de video de la farmacia cuando salía de la escena del crimen y desde allí comenzó la cacería. Laffer, 33, fue arrestado en la casa de su madre y acusado de asesinato en primer grado, mientras que su esposa Brady, 29, fue acusada de robo en segundo grado y al parecer está colaborando con la policía.
La mujer esperó en el auto mientras su esposo cometía los asesinatos. “Estoy muy apenada de que él haya hecho esto”, dijo Brady. El veterano de guerra se limitó a decir que “no” cuando los reporteros le preguntaron si estaba drogado cuando mató a esas cuatro personas. Laffer tenía una pistola calibre 45 con la que masacró a sus víctimas sin razón aparente.
El detective Bridget Brennan del condado de Suffolk, fue la persona que investigó a los usuarios de calmantes y vio la similitud entre la persona que aparece en el video y la foto de Laffer en su licencia de conducir.