
La comunidad homosexual celebró doble este año. Miles de personas concurrieron al bajo Manhattan a participar en el Desfile del Orgullo Gay y a mostrar su regocijo por la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo en el estado de Nueva York.
El desfile se realizó por la Quinta avenida de Manhattan y concurrieron miles de personas del país que viniero a celebrar. Se espera que la aprobación del matrimonio gay genere más de 200 milones de dólares para el estado de Nueva York, entre abogados, fiestas y flores.

Exhibieron pancartas de agradecimiento al gobernador Mario Cuomo, quien impulsó este proyecto y logró un acuerdo entre los dos partidos, el republicano y el demócrata, para que la ley pasara la votación. “Gracias Cuomo”, decían los letreros y el gobernador respondió diciendo: “Nueva York le ha dado ejemplo a la nación y ya era hora de aprobar el matrimonio para todos por igual”.

“Estoy orgulloso de ser gay y ya era hora de que aprobaran el matrimonio entre personas del mismo sexo. Todos somos seres humanos”, dijo José H. Tavare una hora después que el Senado de Nueva York aprobó las bodas entre homosexuales. “El matrimonio es algo sagrado y no creo que haya una ola de bodas gay en Nueva York”.
Tavare es católico y celebró la aprobación de las bodas gay con su pareja Celeste Sancatier en el centro nocturno para homosexuales de la calle 74 en Jackson Heights, Queens. A pocas cuadras de allí, en la discoteca gay Atlantics, disfrutaban de la Noche Brasilera y no celebraron las bodas gay.
El Senado aprobó el matrimonio entre homosexuales en el estado de Nueva York con una votación de 33 votos a favor y 29 en contra. El gobernador demócrata Mario Cuomo impulsó esta ley, a pesar de que el Senado está controlado por republicanos. La asamblea de Nueva York había aprobado esta misma ley la semana pasada.
De esta manera el estado de Nueva York se une a otros estados en donde se pueden realizar matrimonios gay, como Connecticut, Massachusetts, Vermont, New Hampshire, Iowa y Washington DC.
Una vez el gobernador Cuomo firme la nueva ley, 30 días después entra en efecto en el estado de Nueva York. “Ha sido un triunfo para todos los residentes de este estado en la lucha por las libertades civiles y la igualdad de derechos”, dijo Cuomo. Su predecesor, el ex gobernador Paterson, fue quien impulsó esta ley.
Hace dos años, cuando los demócratas tenían el control del Senado, esta misma ley no pasó. Tan pronto se conoció la aprobación de esta ley, hubo celebración en las calles de Nueva York, incluyendo la avenida Roosevelt, en donde hay clubes gay como el Atlantics y Caja Musical, y en el West Village de Manhattan en donde está el famoso club Stonewall, epicentro de luchas contra la discriminación a los homosexuales.
Con la aprobación de los matrimonios entre homosexuales, las parejas que contraigan matrimonio tendrán los mismos 1,324 beneficios que tienen las parejas heterosexuales que se casen.
El presidente Omaba y el alcalde Bloomberg impulsaron los matrimonios gay. “Es un día increible y estamos muy felices”, dijo el concejal Daniel Dromm, abiertamente homosexual. La presidenta del Concejo de Nueva York, Christine Quinn, celebró la aprobación de las bodas gay al mismo tiempo que anunció el nuevo presupuesto de la Gran Manzana, que no incluye despidos de maestros.
El arzobispo católico Timothy Dolan se opuso al matrimonio gay diciendo que “es algo malo para la sociedad”. El senador Rubén Díaz, de El Bronx, también se opuso al matrimonio gay argumentando que es algo “diabólico y perverso”. Díaz dijo que ha recibido amenazas por su posición en contra del matrimonio entre homosexuales.