
¡En el 2019 nos preparamos para recibir el año 2020! El año entrante es un 4, es decir, 2 + 2. El 4 posee la vibración de estabilidad, practicidad y confiabilidad, por lo que podemos construir una base sólida para nuestro crecimiento espiritual.
Este mes de final de año es una oportunidad para que reconsideremos y tomemos algunas decisiones importantes a nivel individual y colectivo sobre quiénes somos, qué queremos en la próxima fase de nuestro viaje de vida y de qué nos vamos a deshacer, eso que ya no nos sirve.
Cuando nos acercamos al final de año, miramos atrás. Vienen nuestros recuerdos y su gran influencia. Cada recuerdo tiene un poder que se convierte en parte de nuestro campo de energético y actúa como un filtro para toda la energía que recibimos. Las preguntas son: ¿Serán tus recuerdos y energía un limitante o servirán para expandirte? ¿Nos traerán dolor o fortaleza y determinación, la luz? ¿Nos estamos volviendo las víctimas y queremos culpar a alguien para que pague? ¿Somos impotentes ante el pasado y desconfiamos del futuro?
No podemos cambiar nuestros recuerdos del mismo modo que no podemos cambiar el pasado, pero podemos cambiar la forma en que usamos la energía del pasado en nuestra realidad actual. Nosotros decidimos cómo la vamos a utilizar, para empoderarnos o desarmarnos. La energía de nuestros recuerdos puede servirnos ahora, siempre que la usemos como un referente para elevarnos a un nuevo nivel.
En este mes muchas personas realizan rituales vacíos, esperando que algo externo ejerza los cambios que no han podido realizar. Nos hacemos promesas para el próximo año, colocando expectativas y posibilidades nuevas sobre energías viejas. Busquemos que no solo sean promesas, sino energías para soltar, restablecer y crear un nuevo nivel energético. Piense en lo que ya no te sirve y libérate de las cosas que no puedes cambiar. Rechaza las relaciones que has estado utilizando como un escudo para no ir más allá de tus recuerdos dolorosos. Enfrenta tus miedos y véncelos.
Este mes puede traer a la luz gran parte del pasado y sus recuerdos. Nuestra decisión es avanzar en nuestro viaje de vida, incluyendo opciones concretas y firmes sobre cómo usamos la energía del pasado y nuestros recuerdos. La densidad del pasado es un gran peso sino sabemos cómo usarla. Debes convertirla en una herramienta útil en tu crecimiento y evolución.
En esta época que se considera de familia, también salen a flote estas relaciones y lo que queremos y necesitamos de nuestros seres queridos. Hay que revisarlas. Encuentra el coraje para tomar decisiones más claras y seguras, incluso las opciones que ha estado evitando.
Es un momento muy especial para aquellos que decidieron no seguir viviendo en el dolor, sufrimiento, rencor o resentimiento. Decidieron dejar atrás el pasado e iniciar un nuevo viaje de renovación interna.
Es tiempo de iniciar tu “viaje sagrado” para que el 2020 sea un año de liberación, realizaciones y desarrollando personal con todo tu potencial.