El candidato Obama promete la reforma de inmigración una vez más…

El presidente Obama en la Casa Blanca.

“Me quedan 5 años para arreglar inmigración” , dijo el presidente Obama en entrevista con radio Univisión. “Vamos a arreglar esto en el tiempo que me queda”. El presidente Obama pronunció estas palabras en la semana que visitó Florida con el fin de impulsar su reelección a la presidencia y recaudar fondos en ese estado.

El presidente Obama le hecho la culpa al partido político opositor: “Los republicanos que se habían inclinado por una reforma de inmigración, ahora se oponen por completo y se niegan inclusive a hablar de una solución al tema de inmigración y por eso debemos mantener la presión”.

Obama criticó al candidato republicano Mitt Romney, “quien no se ha manifestado sobre la reforma de inmigración y se opone directamente al Dream Act”. Pura política.

Sin embargo, el presidente Obama no ha dicho qué entiende por una reforma integral de inmigración. ¿Más deportaciones? ¿Más ejército en la frontera con México? ¿Un permiso de trabajo para estar en los Estados Unidos por varios meses y luego tener que regresar a sus países? ¿Seguir dividiendo a las familias hispanas?

Eso es lo que el presidente Obama ha hecho en los tres años que lleva en el poder y ahora necesita más tiempo para seguir con esa política. Además, cuando los demócratas tuvieron por varios años el control de la mayoría en el Congreso, nunca votaron por la aprobación del Dream Act y algunos congresistas latinos inclusive se opusieron a otorgarle residencia a los estudiantes que fueron traídos a esta nación por sus padres y quieren estudiar y progresar.

El problema sigue siendo qué entiende cada persona, o político, por una reforma integral de inmigración. Para algunos es aumentar las deportaciones y para otros es otorgar permisos de trabajo temporales. Pero para la mayoría de latinos es quizás una amnistía general a todos los que lleven en esta nación varios años, no tengan récord criminal y hayan pagado sus impuestos.

En campaña política, ningún candidato habla claro. Sus discursos son genéricos ambivalentes para salirse por la tangente de manera fácil y sin tener que responder directamente.

El otro problema es que los políticos demócratas siguen su camino o no se atreven a desafiarlo. Y el liderazgo nacional o local latino está ausente.

Javier Castaño

SU VISITA A FLORIDA

El presidente Barack Obama presentó un plan energético enfocado en reducir la dependencia de EE.UU. del petróleo extranjero y en cómo lidiar con el alto precio de la gasolina, durante su visita al sur de Florida, un estado altamente codiciado por demócratas y republicanos de cara a las elecciones de noviembre próximo.

Cuando en las gasolineras del país los estadounidenses están pagando como promedio al menos $3.60 dólares el galón, y algunos prevén que para el verano los precios se disparen por encima de los $4 dólares, Obama ridiculizó las propuestas de sus oponentes republicanos para hacer frente al alza del petróleo.

Refiriéndose a ellas, el presidente dijo que están desempolvando viejos planes para que la gasolina valga “dos dólares”, y se burló de que para los republicanos el asunto se resuelva sólo en tres fases: “el primer paso es perforar, el segundo paso es perforar, y el tercer paso es seguir perforando”.

Hablando en la Universidad de Miami el jueves 23 de febrero, cuando sólo restan menos de nueves meses para los comicios presidenciales, Obama abogó como estrategia a largo plazo por recurrir a otras fuentes de energía y desarrollar a la vez nuevas tecnologías para reducir el consumo de combustibles.

En un estado con una tasa de desempleo superior al promedio nacional (8,3 por ciento) y donde el precio de la gasolina figura entre los más altos del país, el presidente comparó el alza del combustible como “un impuesto que sale directamente de los salarios” de los estadounidenses.

También destacó el hecho de que Miami se convirtió en 2008 en la primera de las grandes ciudades del país en la que el ayuntamiento se nutre por entero de energía renovable y solar. “Justamente aquí, en esta universidad, vuestro trabajo está ayudando a las industrias a ahorrar millones de dólares en energía haciéndolas más eficientes”, dijo.

De cara a las elecciones de noviembre, el presidente está dando gran importancia a los llamados estados “swing” (péndulo), que por no ser mayoritariamente de un partido o de otro, nadie puede predecir por qué candidato a la Casa Blanca votarán, y Florida, con los 29 votos electorales que confiere, es un premio mayor

Los demócratas saben que durante décadas ninguno de sus oponentes republicanos pudo hacerse de la presidencia sin triunfar en Florida, y esa es una razón de peso para que Obama no pierda de vista a los votantes del estado, que ya ha visitado dos veces este año, y en total 14 ocasiones desde que asumió la presidencia en enero de 2009.

Como demostración adicional de la importancia que la Casa Blanca da a los floridanos, donde los votantes hispanos son decisivos, la primera dama Michelle Obama estuvo a fines de enero en un supermercado latino en Tampa para promover hábitos saludables de alimentación, y también visitó las ciudades de Sarasota y Palm Beach.

A principios de febrero el vicepresidente Joe Biden viajó a Tallahassee, la capital de Florida, a fin de promover los planes de la Casa Blanca para mejorar el acceso a las universidades de los jóvenes, cuyo voto fue clave para el triunfo de Obama en las elecciones del 2008. Voa

Obama contra atadura energética

El presidente visita la Universidad de Miami y anuncia planes para romper la dependencia de EE.UU del petróleo extranjero.

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