
Mucho antes de Gloria Estefan, Jennifer López, Romeo Santos, Daddy Yankee, Marc Anthony, Ricky Martin, Shakira, etc., del hitazo Despacito y, en resumen, de la llamada explosión latina en Estados Unidos, hubo una cantante de raíces mexicanas que llegó bien alto en los music charts. De hecho, a finales de los años 70 la revista Rolling Stone dijo que “es, lejos, la más importante cantante femenina de rock en Estados Unidos”.
Ella es Linda Ronstadt, cuyas memorias están reflejadas en el conmovedor documental “The Sound of My Voice” (CNN Films), uno de los estrenos destacados en el reciente 18th Tribeca Film Festival de Nueva York. El público recibió el documental entre palmas y de pie.
Con un estilo de voz única, Ronstadt fue una artista versátil que se atrevió a probar diferentes géneros y estilos musicales, desde los clásicos del “American Songbook”, pasando por el country, rock, jazz hasta la música latina, especialmente la mexicana, aquellas canciones de su padre, abuelo y tías.
La cantante Sheryl Crow, también ganadora del Grammy, subió al escenario momentos antes de la proyección para rendir homenaje a su colega. Crow interpretó “When Will I Be Loved”, uno de los grandes éxitos de Ronstadt, quien no asistió al evento por motivos de salud.
Codirigido por Robert P. Epstein (ganador de dos Oscars a mejor documental por “The Times of Harvey Milk” y “Common Threads: Stories from the Quilt”) y Jeffrey Friedman (también nominado a la estatuilla dorada por “End Game” con Epstein), “The Sound of my Voice” es un retrato musical, directo al grano, de Ronstadt desde su infancia en Tucson, Arizona, su carrera de varias décadas, que incluye teatro en Broadway, hasta su retiro en 2011 cuando fue diagnosticada con la enfermedad de Parkinson.
El documental, que contó con la aprobación y colaboración de Ronstadt (ella aparece en varias entrevistas) está basado en su libro autobiográfico “Simple Dreams: A Musical Memoir”, cuya versión en español se titula “Sueños sencillos – Memorias musicales”. Ambos publicados por Simon & Schuster.
Hay entrevistas con cantantes y compañeros del oficio como Bonnie Raitt, Jackson Browne, Dolly Porton, Emmylou Harris, Aaron Neville, Don Henley, entre otros.
Este documental aterriza bien en tiempos de #MeToo y de empoderamiento femenino. Ronstadt supo desafiar y romper las cadenas hasta triunfar en la industria musical. “La cultura del rock pareciera estar dominada por una hostilidad contra las mujeres”, dice en una escena.
Vale mencionar que la cinta, sin embargo, apenas menciona su actuación en Sun City, Sud Africa, en tiempos de la segregación racial (apartheid), a principios de los 80. Ella, en su momento, rechazó el boycott diciendo “nadie me tiene que decir donde voy a cantar”.

Cantante, compositora, actriz, productora, activista, Linda Ronstadt nació en 1946 en Tucson, Arizona, a 40 millas de la frontera con México. Esa proximidad la ayudó a mantener su lado mexicano. La ganadora de 10 Grammys también ha sido activista social, defensora de los inmigrantes y otras minorías.
Mantuvo una relación amorosa con Jerry Brown, ex gobernador de California. Sus numerosos éxitos incluyen “Blue Bayou”, “It’s So Easy”, “Heat Wave”, “You Are No Good”. En 1987 lanzó “Canciones de mi padre”, que hasta hoy se mantiene como el álbum en lengua extranjera más exitoso en la historia de la música en Estados Unidos, con más de 2 y medio millones de copias vendidas.
marcelaalvarez@queenslatino.