
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, pondrá énfasis a la cooperación en ciencia y tecnología, pero también en aspectos comerciales concretos.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dará prioridad a la cooperación bilateral en materia docente, de ciencia y tecnología cuando seea recibida en Washington con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, este lunes 9 de abril.
La lista de temas a tratar es variada y comprende, como ejemplos concretos, el fin de los obstáculos a las exportaciones brasileñas de jugo de naranja, tema ya tradado en la Organización Munidal de Comercio; exportaciones de carne; la venta de aviones Embraer a la Fuerza Aérea Estadounidense y las restricciones a las ventas de las frutas en el mercado americano.
Con el dinamismo de la economía brasileña, que ya ha recortado el déficit comercial con Estados Unidos de 2.320 millones en el primer trimestre de 2011 a $$770 millones en los tres primeros meses de este año, el mercado americano ha vuelto a ser interesante para todo el mundo. Así, paralelamente al encuentro entre Rousseff y Obama, habrá una reunión entre los dirigentes de las empresas principales de los dos países para analizar nuevas inversiones.
El ministro de Educación brasileño, Aloizio Mercadante, dijo a la prensa en Brasilia que la agenda de Rousseff en Washington estará “muy marcada” por las posibilidades de establecer alianzas y profundizar la colaboración en el campo educativo.
“La cooperación en las áreas de educación e innovación es ahora una de las prioridades de la política exterior brasileña”, dijo el ministro, quien precisó que ese objetivo se materializa en el plan del gobierno denominado Ciencia sin Fronteras.
Mediante dicho programa, anunciado en diciembre último, Brasil se propone conceder becas a 100 mil estudiantes brasileños para que matriculen cursos en las 50 mejores universidades del mundo, en países como EE.UU. y Gran Bretaña, entre otros.
De acuerdo con el ministro, se estima que unos 20.000 brasileños podrán cursar estudios universitarios de posgrado en EE.UU., lo que convertiría a este país en el principal asociado del programa Ciencia sin Fronteras.
En lo que va de año, ya se matricularon unos 1.500 de esos estudiantes en EE.UU. que es uno de los primeros países en cooperar con el plan además de Francia, Alemania, Italia y Rusia.
El programa da prioridad especialmente a las áreas de ciencia y tecnología, con énfasis en matemáticas, ingeniería, ciencias de la información, biología, nanotecnología, y a sectores específicos como el energético y la aeronáutica.
Durante su primera visita oficial a EE.UU., la presidenta Rousseff tiene previsto dar una charla en la Universidad de Harvard, en Boston, y visitar el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
Rousseff también conversará con el presidente Obama sobre asuntos de interés bilateral y temas multilaterales, de cara a la Cumbre de las Américas que se realizará en Colombia, el 14 y 15 de abril, y de la reunión del G-20 que tendrá lugar en México, en junio. Voa