
Tras el escándalo en el que resultaron envueltos 11 agentes del Servicio Secreto que llevó el presidente Barack Obama a Cartagena para su protección y que terminaron consumiendo licor y contratando prostitutas, el mandatario dio un espaldarazo al director del organismo.
El mandatario le dio un voto de confianza al director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, argumentado que se habían tomado acciones rápidas para lidiar con el escándalo en Colombia, que según dijo la senadora Susan Collins, involucró a 20 ó 21 mujeres a un hotel. (Lea Acá: Agentes secretos contrataron 21 mujeres en Colombia)
En una conferencia de prensa, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, declaró que “el presidente tiene confianza en el director del Servicio Secreto. El director Sullivan actuó rápidamente en respuesta al incidente y está monitoreando la investigación en este momento”.
Por su parte, funcionarios del Pentágono dijeron sentirse avergonzados por la presunta mala conducta de los efectivos del Servicio Secreto y algunos militares.
El jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Martin Dempsey, aceptó que el brazo militar y “le falló al jefe” en alusión al presidente Barack Obama, al causar una distracción a una importante actividad regional del mandatario.
“Hicimos quedar mal al jefe porque nadie habla de lo ocurrido en Colombia más que de este incidente, en ese sentido lo hemos dejado mal. La investigación está en curso y nos indicará el camino a proceder, y sabremos si los responsables violaron órdenes, políticas o leyes”, declaró Dempsey en una conferencia de prensa.
A su vez, el secretario de Defensa, Leon Panetta, agregó que es un requerimiento que las fuerzas cumplan con los estándares más altos y reiteró que si se determina una violación, los involucrados serán responsabilizados.
Los 11 miembros del Servicio Secreto que estaban en Colombia en anticipación a la visita del presidente Obama la semana pasada fueron enviados de regreso a Estados Unidos y puestos bajo licencia administrativa mientras se realiza la investigación. Por lo menos cinco militares asignados a apoyar al Servicio Secreto fueron implicados en el escándalo.Voa