
Juan Agudelo, un estudiante de LaGuardia Community College, tiene un portafolio ecléctico repleto de bellamente dibujados bodegones, animales y figuras humanas. El poder dibujar con tanta precisión y detalle es un talento que muy pocos poseen. Pero lo que hace que el don de Juan sea aun mas excepcional es que el crea estas obras de arte sin sus brazos.
El Colombiano nació con un defecto congénito que lo dejo sin brazos ni piernas. El brazo derecho de Juan termina en el codo y al final de su antebrazo izquierdo tiene un dedo. Pero a pesar de no tener el uso completo de sus brazos, ágilmente coloca un bolígrafo o lápiz entre su brazo derecho y su dedo izquierdo, y así guía el utensilio de escritura.
Al sonriente joven de 20 años, su técnica de dibujo no es nada especial, ya que la desarrolló a una edad muy temprana. A los seis años, Juan ya estaba creando pinturas y dibujos sencillos. Al ver lo mucho que le gustaba dibujar, su madre le pidió a un amigo pintor que le diera lecciones de arte, los cuales tomo durante dos años.
Las lecciones se detuvieron cuando recibieron una llamada de la organización sin fines de lucro, Healing the Children, quien provee atención medica a niños necesitados. Le habían conseguido una visa medica a el y a su madre para que viajaran a los estados unidos donde recibiría su primer par de piernas protésicas.
Para Juan, esta noticia significaba el cambio de su vida. Mientras que el no tener uso completo de sus brazos no le causaba tanto problema, el no tener piernas era mas difícil. Aunque era capaz de movilizarse sobre extremidades que terminaban en la rodilla, habían momentos en los que tenia que depender de su madre. “Yo era bastante independiente, pero cuando quería ir afuera, no podía andar solo,” dijo Juan. “Y a la medida que iba creciendo, no me gustaba que me mamá me cargara.”
Juan y su madre llegaron a la casa de familiares en New Haven y fueron a el centro medico de niños en Connecticut. Allí los doctores lo evaluaron para el procedimiento. Tras el examen, los médicos descubrieron que Juan tendría que pasar por varias cirugías en las piernas antes de poder ponerle prótesis. Y mientras que el hospital se comprometió a cubrir el costo de la atención médica, no cubriría el costo de su estadía en el hospital, un total de $15.000.
Decidido a obtener sus piernas nuevas, Juan opto juntar el dinero vendiendo sus dibujos y pintura en un exposición individual. Con la venta de mas de 15 obras de arte, no solo recaudo suficiente dinero para cubrir sus gastos, pero también le alcanzó para donarle una parte a la organización. “Yo estaba tan agradecido por lo que Healing the Children hizo por mi,” dijo Juan, “que pense que era justo darle el dinero que me sobro para que ayuden a otros niños.”
Ya capaz de movilizarse con sus piernas nueva, Juan y su madre se quedaron en Connecticut por dos anos antes de mudarse a Astoria en Queens. También vivieron en Pensilvania por otros dos anos antes de llegar a Astoria por segunda ves. Pero por mucho que Juan se mudara, una cosa permanecía constante, su amor por dibujar sus temas favoritos – dragones, naturaleza muerta, piratas, y su aventurero preferido, Robinson Crusoe. “Me gusta dibujar de mi imaginación”, dijo Juan.
Juan completo la escuela secundaria en Long Island City High School el junio pasado. Después fue aceptado a New York City College pero decidió matricularse en LaGuardia. “No sabia que quería estudiar,” el dijo, “y sentí que si iba a un colegio comunitario, tendría mas tiempo para decidirme.”
El está considerando obtener un titulo en arquitectura o diseño grafico. O puede que tome el consejo de un profesor de arte que vio su portafolio y le dijo que debe estudiar bellas artes.
Por el momento Juan esta ocupado como estudiante de primer año, tomando un seminario para estudiantes nuevos, introducción a educación cooperativa y un curso en el desarrollo de lectura. También toma ventaja de los servicios ofrecidos por la oficina para estudiante discapacitados de LaGuardia, la cual ofrece tutoría adicional y acceso a computadoras especializado.
“Todavía tengo tiempo para decidirme,” dijo con una sonrisa.
LaGuardia Community College located in Long Island City, Queens, was founded in 1971 as a bold experiment in opening the doors of higher education to all, and we proudly carry forward that legacy today. LaGuardia educates students through over 50 degree, certificate and continuing education programs, providing an inspiring place for students to achieve their dreams. Upon graduation, LaGuardia students’ lives are transformed as family income increases 17%, and students transfer to four-year colleges at three times the national average. Part of the City University of New York (CUNY), LaGuardia is a nationally recognized leader among community colleges for boundary-breaking success educating underserved students. At LaGuardia we imagine new ideas, create new curriculum and pioneer programs to make our community and our country
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