
Aunque no quiere sonar presumida, Sandra Rubio dice no ser como las otras chicas.
La ecuatoriana de 20 años dice en un español un poco entrecortado que a diferencia de otras personas, ella se pregunta “¿cómo puedo hacer el día mejor?”
Natural de Biblián, y vegetariana desde que trabajó en un centro de cuidado de animales, Rubio es interprete, bartender y asociada en ventas en el Queens Central Mall.
Lleva 15 años en el país. Su padre vino primero a los Estados Unidos, y cuando regresó, se trajo a su madre y a ella con sus tres hermanos.
Para ese entonces, su madre ya estaba embarazada con la hermana menor de Rubio quien nacería en el país. Rubio dice que su hermana es su “pequeño sidekick (compinche)”. Ella es la razón porque quiere ser mejor cada día y la que le influencia.
Rubio quiere hacer de su hermana entienda que debe tomar sus propias decisiones. “Creo que lo estoy logrando”, dijo. “Creo que se está convirtiendo en una persona independiente y eso me alegra”.
Rubio tiene tres hermanos de 32, 30, y 28. Su hermano de en medio tiene 30 años. Rubio dice que él es una persona muy fuerte y sabia. Este hermano sufrió de cáncer y ella dice que ese fue un reto que la familia tuvo que superar.
“Era muy difícil, muy inesperado. Lloramos mucho”, dijo soltando una risa. Ella dijo que su familia quiso ser fuerte para él, pero que él resultó más fuerte que todos.
Ella dice haber tenido muchos retos difíciles pero dice que “no hay ninguna opción pero enfrentarse a lo que viene”.
Rubio es ciudadana ya que su padre se hizo ciudadano. Ella y su familia han vivido en Queens durante todo el tiempo que han estado aquí.
Primero vivieron en Astoria y dice que extraña el vecindario. Cree que es difícil vivir en otra parte después que uno ha vivido allí. Ahora vive en Woodhaven.
“Creo que lo que me gusta vivir en Queens la arte, es la paz, es la diversidad de la gente”, dice.
En visitas a Ecuador, a Rubio y a su hermana les presentaron personas que no conocen. Dice que tiene una familia grande ya que sus dos padres tienen varios hermanos. “Yo me he puesto a contar y tengo más de cien primos”, dijo.
En los últimos seis años, Rubio ha ido a Ecuador unas tres veces. Sus familiares les piden a sus padres que manden a su hermana y ella. Ella dijo, “Todo el amor que no les pueden dar a ellos porque están aquí se lo dan a mi hermana y a mí”.
Ella dice que por cosas que no ha podido controlar, ella ha tenido que ser más estadounidense en los últimos años, pero ahora trata de no olvidarse de su cultura. Comenzó a hablar español con sus hermanos y también está traduciendo para otras personas
Rubio está estudiando administración de servicios de salud. Le gustaría trabajar en un hospital o un asilo. También le gustaría ayudar a las personas a tener acceso a servicios de salud ya que piensa que muchas personas no lo tienen.
“Quiero ser una persona que siempre hace buenas acciones”, dijo. Dice querer que todos tengan justicia y nunca quiere traicionar sus valores de justicia, salud, honestidad, perseverancia y ser quien ella es.
Mientras otras personas esperan a que el día termine, Sandra planea cómo hacer que el día cuente. Dice en inglés, “haz que el día cuente, y no solo trates de sobrellevar el día”.
Percy D. Luján