Amor inmigrante en nuestra edición de febrero

Ernesto y Lucy Adame cumplieron 50 años de casados de casados

Ernesto Adame llegó a la ciudad de Nueva York en 1985 y encontró trabajo al siguiente día de llegar. “Mi profesión de ebanista siempre me ha permitido trabajar en esta gran nación”, dijo Ernesto después de la nevada de finales de enero de este año. Atrás había dejado a su esposa Lucy Adame, quien en 1995 llegó a la Gran Manzana para estar al lado de su esposo.

“Nos amamos y acabamos de cumplir 50 años de casados”, dijo Ernesto, de 77 años. Su esposa Lucy tiene 70 años, aunque no le gusta decir su edad. Tienen dos hijos profesionales, Luis Ernesto y Olga Lucía, y tres nietos que alegran la vida de esta pareja de inmigrantes latinos procedentes de Colombia.

Ernesto y Lucy siempre han vivido en Queens y representan la típica vida de los inmigrantes latinos que llegan a esta ciudad en busca de un futuro mejor para sus familias. Con amor, tolerancia y disciplina están ahora disfrutando de su vida de retirados.

“Disfrutamos mucho de nuestra familia, de los viajes a Latinoamérica y a varias ciudades de los Estados Unidos”, dijo Lucy en los brazos de su esposo. “Aquí hemos conocido mucha gente y tenemos un seguro médico que nos da tranquilidad, a pesar de que no cubre todos los gastos de las prescripciones médicas. Lo único que no me gusta de Nueva York son los cambios de clima tan extremos”.

Parejas de latinos bailando en Paraíso Tropical de Corona durante el Domingo del Recuerdo el último domingo de enero del 2016. Fotos Javier Castaño
Parejas de latinos bailando en Paraíso Tropical de Corona durante el Domingo del Recuerdo el último domingo de enero del 2016. Fotos Javier Castaño

A Ernesto le gusta todo lo relacionado a la ciudad de Nueva York y dijo que disfruta mucho recorriendo sus calles, parques y museos. “Aquí somos más felices que en Latinoamérica porque vivimos más tranquilos, sin violencia y no nos preocupamos por nada”, dijo Ernesto.

Una tarde soleada, Ernesto y Lucy se hallaban frente al establecimiento El Paraíso Tropical de Corona, Queens. En su interior, el Centro Latinoamericano de Queens (LACCQ) celebraba su fiesta mensual conocida como El Domingo del Recuerdo. Alrededor de 120 personas acuden el último domingo del mes a bailar al ritmo del DJ Francisco Cantilo.

“Nos gusta venir al Domingo del Recuerdo porque bailamos un poco, hacemos ejercicio y conocemos gente”, dijo Lucy. Los esposos Adame han asistido a este programa desde su fundación hace 20 años.

“Fundé el Domingo del Recuerdo porque varias amigas y amigos me dijeron que faltaba un programa para las personas mayores, para los jubilados, que iban a la iglesia los domingos y luego no tenían nada que hacer en la tarde”, dijo Nayibe Núñez-Berger,

La mayoría de los que acuden a esta actividad el último domingo de cada mes son de origen ecuatoriano, mexicano, dominicano, colombiano y peruano, auque también hay argentinos, puertorriqueños y demás. Muchos son indocumentados y la gran mayoría no han trabajado demasiado tiempo en esta nación y por eso reciben el mínimo de dinero del Seguro Social.

“El mayor problema que enfrentan los latinos de avanzada edad es la vivienda y la escasez de dinero para pagar sus cuentas”, dijo Núñez-Berger. “Algunos viven en pequeños cuartos y no les sobra dinero para entretenerse o pagar sus gastos”.

Muchos se ven obligados a comer en los centros para personas mayores en donde el almuerzo cuesta un dólar con 50 centavos. El cuidado de salud no es un problema grave porque pueden acudir al Hospital Elmhurst o tienen seguro médico. “El otro problema es que los políticos no ayudan porque gran parte de nuestros adultos mayores no pueden votar porque no son ciudadanos de esta nación”, dijo Núñez-Berger.

Los esposos Ernesto y Lucy Adame son afortunados porque son ciudadanos estadounidenses, viven en su propio apartamento y poseen dos hijos que los atienden y protegen.

“El programa El Domingo del Recuerdo es una gran oportunidad para que los adultos latinos vengan a disfrutar con sus familias”, concluyó Núñez-Berger en el sótano de Paraíso Tropical.

Javier Castaño

LA VEJEZ Y LAS FINANZAS

“El 78% de los ancianos latinos no están ahorrando para su retiro y se están viendo obligados a trabajar hasta el agotamiento y mucho después de los 65 años”, dijo Beth Finkel, directora de AARP para el estado de Nueva York. El 67% tampoco tienen un plan de retiro por intermedio de sus empresas o empleadores.

Datos del informe: Ansiedad intensa: Ciudad de Nueva York e hispanos de la generación X y Boomers luchan contra el estrés, la falta de ahorros y por la seguridad financiera. La generación X son aquellos menores de 50 años y los Boomers son mayores de 50 años.

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