“La ciudad de Nueva York hostiga demasiado a los pequeños negocios y les pone muchas trabas burocráticas para comenzar y funcionar adecuadamente”, dijo Scott Stinger, el Contralor de esta ciudad cuando fue entrevistado por QueensLatino en el restaurante Rico Tinto de la 37 Avenida y la calle 76, en Jackson Heights, Queens.

A los pocos días el contralor Stringer visitó algunos negocios de la calle 82 de este mismo vecindario y entregó a la prensa copias de su informe llamado ‘Red Tape Commission’ en donde hace 60 recomendaciones para reducir la burocracia en contra de los pequeños negocios de la ciudad de Nueva York.
El informe enfatiza que el 30% de los pequeños negocios deben esperar seis meses o más para recibir la aprobación de la ciudad de Nueva York y el 58% de los empresarios minoritarios consideran que hay falta de información.
“Tenemos que ayudar a los pequeños negocios para que no les pongan tantas multas, por cualquier cosa, y no tengan que pagar cantidades exorbitantes por los trámites, encima de los altos costos de la renta y de otros gastos administrativos”, dijo el Contralor Stringer.
“En Queens hay 45,000 pequeños negocios que fortalecen su economía y emplean 182,500 personas, pero las trabas administrativas (red tape) son un obstáculo y convierten a la ciudad de Nueva York en un problema en lugar de un socio para el éxito empresarial”, añadió el Contralor Stringer.
Una de las tiendas que visitó fue Brands & Co., especializada en ropa y ubicada a pocos paso de la entrada al tren 7 en la calle 82. “Todo es ahora más difícil y estamos tratando de sobrevivir porque la renta es muy alta y las grandes corporaciones están llegando a nuestro vecindario con mucho dinero e invierten en publicidad. Es una competencia injusta”, dijo Ali Hussein, quien ha tenido este tipo de negocios por más de 28 años y se ha visto obligado a cambiar de un lugar a otro por la carestía en los arriendos.
Brands & Co. Abrió hace 3 años y ocupa un espacio de 1,700 pies cuadrados por los cuales paga $14,500 al mes. Posee tres empleados y dijo que su negocio ha bajado en un 30% debido a que la tienda Banana Republic que abrió en la misma cuadra este año.
Leslie Ramos, Directora Ejecutiva del BID de la Calle 82, dijo que su organización le ayuda a este tipo de negocios. “Estas tiendas dependen del tránsito peatonal y nosotros los asesoramos en todo lo posible”, dijo Ramos, quien también es responsable de la expansión del BID de la Calle 82 a la Avenida Roosevelt.
“Este proceso de expansión no está estancado, aunque si enfrenta muchos contratiempo”, dijo Michael Lambert, Director Ejecutivo del BID de Bedford-Stuyvesant en Brooklyn y quien supervisa los BID de la ciudad de Nueva York.

En el restaurante y cafetería Rico Tinto, de propiedad de los esposos Víctor González y Leidy Buitrago, el Contralor Stringer habló de otros temas como el acceso a vivienda a bajo costo “que no puede beneficiar sólo a constructoras”, el problema de los desamparados que viven “en refugios con miles de violaciones” y los contratos de la ciudad que “es necesario diversificar para favoreces a los negocios de la minorías”.
“He tratado de vincularme a la ciudad para aprender y desarrollar mi negocio”, dijo González. “Pero es difícil enfrentar la burocracia y la carestía”.
Sobre la nueva relación entre Estados Unidos y Cuba, el Contralor Stringer dijo que es una “gran oportunidad para incrementar el volumen de negocios y ayudar al pueblo cubano”.
Dijo que por ahora no planea presentarse como candidato a otro puesto político. “Me siento muy a gusto haciendo mi trabajo en defensa del pueblo de Nueva York”, dijo el Contralor Stringer. Sobre la candidatura a la presidencia del republicano Donald Trump, dijo:
“Es una desgracia. Esta nación siempre está cambiando y saliendo adelante por el esfuerzo de los inmigrantes. Si Trump consigue la nominación republicana, entonces será el fin de este partido político”.
Javier Castaño