
“No estoy de acuerdo con la primera propuesta que leí del derecho al voto en la ciudad de Nueva York. No me gusta, aunque es una conversación que debemos tener”, dijo el demócrata Bill de Blasio cuando fue cuestionado por QueensLatino. Hasta ahora de Blasio es el seguro ganador de las elecciones a la alcaldía de esta ciudad el próximo 5 de noviembre. “Sé que al concejal Daniel Dromm le interesa y apoya esta propuesta del derecho al voto y debemos conversar”.
De Blasio acudió a las escalinatas de la alcaldía de Nueva York para encabezar una demostración a favor de una reforma de inmigración. El primero en hablar fue Dromm, quien dijo que de Blasio “será un defensor de los derechos de los inmigrantes en una ciudad de inmigrantes”.
Luego le tocó el turno a Javier Valdez, en representación de la organización Make the Road New York Action Fund. Dijo que de Blasio “Será el mejor portavoz de los inmigrantes de esta ciudad”. Valdez presentó a la inmigrante Nancy Peredo, madre de tres hijos e indocumentada que vive en Staten Island.
“Sufrimos mucho por la tormenta Sandy y ahora tanto mi esposo como yo estamos buscando trabajo y no conseguimos. Necesitamos la ayuda del gobierno para vivir más tranquilos, tener identificación y desplazarnos con más libertad. El liderazgo de Bill de Blasio nos ayudará”, dijo Peredo.

“Quizás este sea el mejor momento para aprobar una reforma de inmigración integral, que pasó en el Senado y está atascada en el Congreso. Debemos proteger a los indocumentados para que puedan abrir cuentas bancarias, acudir a las escuelas sin problemas, trabajar y alimentar a sus familias”, dijo de Blasio.
El candidato de Blasio está a favor de otorgarle licencias de conducción a los indocumentados y una identificación municipal para que puedan adaptarse sin tantos problemas. “Debemos también invertir en infraestructura, construir vivienda accesible, crear trabajos y de esta manera beneficiar a la ciudad y a la nación”, dijo de Blasio mientras exhibía un libro con su plataforma política.
Los políticos abundaban en las escalinatas de la alcaldía de Nueva York, quienes en su gran mayoría apoyaron la candidatura de Christine Quinn. “Esta es una ciudad de inmigrantes y todos deben tener las mismas oportunidades de éxito”, dijo Quinn y desapareció inmediatamente. El resto de los políticos se quedaron para sonreírle a las cámaras de los medios de comunicación.
El que más reía era Guillermo Linares, ex concejal y asambleísta y muy cercano al alcalde Bloomberg. El asambleísta Francisco Moya estaba revoloteando por allí, al igual que los senadores estatales José Peralta y Adriano Espaillat. Los concejales Ydanis Rodríguez y Letitia James también acudieron a codearse con el futuro alcalde de Nueva York. La que no estuvo fue la concejal Melissa Mark-Viverito, quien ha apoyado a de Blasio desde el comienzo y enfrentó a Quinn.
El concejal Andy King se paró al lado de de Blasio con su estilo de cantante de blues, pero no habló. Tampoco habló Frank García, presidente de la Coalición Hispana de Cámaras de Comercio del Estado de Nueva York. Y más atrás, en la parte superior de las escalinatas, estaba Alfredo Placeres, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio Hispanas del Estado de Nueva York. García y Placeres no hablan entre si.
“En esta ciudad la mitad de la población es inmigrante y contribuye con sus negocios al desarrollo de esta ciudad. Bill de Blasio los va a apoyar”, dijo John Liu, ex contrincante político por la alcaldía de Nueva York y actual Contralor de esta ciudad.
Javier Castaño