
Lluvias torrenciales en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina, han causado al menos 52 muertes y miles de personas han quedado sin hogar. El pontífice reza por los fallecidos y exhorta a las instituciones por más ayuda.
Decenas de personas se refugiaron en los techos de sus casas y en las copas de los árboles a raíz del nivel que alcanzó el agua, que por algunas calles corría como una riada cubriendo y desplazando a los automóviles, pero muchos otros se ahogaron o fueron arrastrados por las correntadas.
En un comunicado Francisco expresó estar muy apenado por los fallecidos y sus familias por quienes dijo estar rezando por el descanso eterno de las víctimas y el consuelo de los deudos.
Asimismo, Francisco transmitió a los damnificados en Buenos Aires y a todos los que están participando en las tareas de ayuda y rescate “su bendición apostólica como símbolo de su cercanía al querido pueblo argentino”.
Una de las zonas afectadas en La Plata, es la zona céntrica de la Catedral, donde un tramo de la calle fue bautizada por primera vez en Argentina como “Papa Francisco”.
Jorge Bergoglio, exarzobispo de Buenos Aires, se convirtió en marzo en el primer Papa argentino y Latinoamericano. Voa