
En marzo, el Mes de la Mujer, la presienta del Concejo, Christine Quinn, lanzó oficialmente su candidatura a la alcaldía de la ciudad de Nueva York. Lo hizo escribiendo en su cuenta de Twitter, con un video que subió al Internet y recorriendo algunos vecindarios de la Gran Manzana. Su página digital es dinámica y también la tiene traducida en español.
Si Quinn se apodera de la Alcaldía de Nueva York, hace historia porque sería la primera mujer en ser elegida a esa posición política. No sólo cambiaría la historia de esta ciudad, sino que influenciaría en las mujeres de una manera contundente, así sean blancas, negras o amarillas, de origen europeo o latinoamericano. Aunque el camino para cualquier político está pedregoso.
Quinn es del partido demócrata, tiene 46 años, es homosexual y escogió un estilo muy personal para lanzar su candidatura, hablando de su niñez en Long Island, de su madre que murió de cáncer, de su padre sindicalista y de sus años de experiencia al lado del alcalde Bloomberg.

La elección del nuevo alcalde es el próximo noviembre y Quinn es la única mujer candidata. Los otros demócratas más opcionados son Bill Thompson, Bill de Blasio y John Liu. Esta mujer, que va adelante en las encuestas, tendrá que derrotar en las urnas a sus contrincantes demócratas en las elecciones primarias y luego enfrentar en las elecciones generales a los candidatos de otros partidos políticos.
El político Adolfo Carrión también se lanzó como candidato del partido independiente. Entre los republicanos y liberales están el empresario de medios Tom Allon, el dueño de supermercados John Catsimalidis y el ex presidente de la MTA, Joseph Lhota. Son siete en total, aunque hay otros que no vale la pena mencionar.
Quinn va adelante en las encuestas y deberá hacerse conocer más en los condados diferentes a Manhattan, tendrá que enfrentar a los grupos religiosos que no aprueban el matrimonio entre homosexuales y deberá confrontar su pasado: haberse tomado la constitución de la ciudad de Nueva York, menospreciando el voto del pueblo, para reelegirse por tercera vez al igual que el alcalde Bloomberg. Y seguir gobernando como si no hubiera pasado nada. Ojalá que aprenda a pronunciar el español mejor que el alcalde Bloomberg.