La comunidad colombiana salió a festejar el triunfo de 2 a 0 contra Uruguay. Nunca antes habían avanzado a cuartos en el Mundial de Fútbol. Auque el próximo partido les toca contra el anfitrión Brasil. En la Avenida Roosevelt y Northern Boulevard, además de la avenida 37, en Jackson Heights, los colombianos hicieron sonar sus pitos y trompetas. Algunos esparcieron maicena sobre sus cuerpos y otros hicieron sonar los pitos de sus carros mientras agitaban la bandera tricolor de su país.
En la Cafetería La Uruguaya de la avenida 37 y la calle 84 decidieron no pasar el partido entre su selección y la colombiana para evitar altercados. Sin embargo, los colombianos celebraron sin problema, cantando el himno nacional y bailando en la calle, hasta que llegó la policía a las 7:40 de la noche.

La policía de la ciudad de Nueva York arrestó a varios colombianos en Northern Boulevard y algunos sangraron debido a la agresión de la autoridad que vistió uniforme antimotín.
La noche del sábado, después del partido entre Colombia y Uruguay, el Departamento de Policía de la Ciudad de Nueva York no tenía información sobre arrestos. La celebración de los colombianos siguió hasta casi la media noche.


Colombia muestra buen juego y vence a Uruguay
Uruguay y Colombia comenzaron desarrollando unos primeros minutos de juego no apto para cardiacos. Los chárruas esperando agazapados para lanzar un contragolpe letal, Colombia manejando la pelota. Así salió un partido trabado donde el gol podía caer en cualquier portería. Esta clase de partidos usualmente lo destraba un crack.
La gente que quería ver a Ronaldo, Messi y Neymar, esta vez descubrieron a James Rodríguez, que con una joyita de gol abrió el marcador y se transformó en el conductor del equipo de José Pekerman. Cuando el 10 Colombiano se metió en el partido, la selección cafetera empezó a dar clase de fútbol al aguerrido Uruguay, basados en el buen trato de pelota, toque y presión en la salida rival.
Todo equipo que pretenda salir campeón necesita tener un buen arquero y Ospina respondió cuando lo exigieron. Uruguay esbozó una reacción y Colombia lo liquidó con una jugada de alta categoría que concluye en los pies de James (goleador del Mundial). Esta generación de jugadores colombianos hace ilusionar a la gente, no merece ser comparada con la Selección Colombia “del Pibe” porque lo cierto es que juega con personalidad y muy lindo.
Brasil gana, pero sin convencer y con pénales
El equipo chileno de Sampaoli, comenzó arreando a los dueños de casa hasta juntarle las líneas contra el área grande. Brasil sembró dudas y falencias en todas sus líneas, lo que es peor, este equipo no contagia nada. De hecho son los jugadores durante el partido los que urgen a la gente con ampulosos gestos para que baje desde las gradas el aliento que tanto necesitan.
Cuando el dominio de Chile iba in crescendo aparece una pelota parada (esta vez un corner), un rechazo fallido y gol en contra, pero cuenta igual para Brasil. El 1 a 0 y Chile no se amilanó, salió con todo a buscar la igualdad y la encuentra a la salida de un lateral, regalo de la defensa de Brasil que se equivoca a menudo y Alexis no perdonó.
Comenzó una historia diferente, muchas imprecisiones y se prestaron la pelota. La segunda etapa concluyó con la sensación que Chile mereció ganar el encuentro, (de hecho la situación clara de gol fue para los trasandinos). Tapada con una buena intervención de Julio César. Chile perdió por dos palos, el primero a los 119′ (se moría el partido), sin tiempo para reacción, y el segundo en los pénales. El gran ganador de este encuentro fue Sampaoli. Chile se fue del mundial ganándose el respeto de todo el globo futbolero.
