
Cerca de 200 colombianos se tomaron un pedazo de la lujosa calle 57 en Manhattan para apoyar los diálogos de paz entre el gobierno y la guerrilla en Cuba. Los grupos musicales Cumbiamba NY y Chonta contribuyeron con su música. Hubo presencia policial, pero no altercados.
“Estas expresiones de la sociedad civil contribuyen a la reflexión colectiva sobre la paz en Colombia y sobre todo cuando incluyen a artista”, dijo Elsa Gladys Cifuentes, Cónsul General de Colombia en Nueva York. Los transeúntes estadounidenses no se detenían a escuchar la música ni los discursos y mucho menos las declamaciones de los poetas.
Los artistas Jorge Posada, Chócolo y Nadie rifaron obras de arte entre los asistentes.
“Ojalá termine esta barbarie que ha destruido tanta gente. Este conflicto armado es una violación a los derechos humanos y un fuerte obstáculo para lograr la paz”, dijo Julio Bedoya, presidente del Movimiento por la Paz en Colombia. “El gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc, tienen una responsabilidad histórica que puede conducir a la paz, la justicia y la reparación”.
“Los colombiano hemos sido insensibles ante una guerra que nos afecta a todos”, añadió Bedoya.


Entre los poetas que leyeron frente al Juan Valdez Café en cuyo edificio también está la sede diplomática del gobierno, hubo colombianos y de otras nacionalidades de Latinoamérica como Adriana Hernández, Diego Vargas, Iván Contreras, Iván Hincapié, Juana Ramos, Guido Cabrerizo y Carlos Manuel Rivera.
Los poetas estuvieron organizados por Nicolás Linares de Poetas en Nueva York y los músicos acudieron al llamado de Freddy Castiblanco, dueño de Terraza 7, el centro nocturno de Jackson Heights, Queens, que presenta música folklórica latinoamericana y tertulias.
Javier Castaño