
El concejal demócrata Daniel Dromm pronunció esta semana el discurso del estado de su distrito 25 de Queens. “Tengo ahora tres prioridades: Crear un centro de asistencia para apoyar a los jornaleros, establecer otro centro de atención médica para enfrentar la crisis de salud, y aumentar el impuesto de las personas que ganan alrededor de 250,000 dólares para invertir en educación y otros asuntos”.
Un poco más de 100 personas asistieron al evento en el Centro Judío de la calle 77 de Jackson Heights. Comenzó con un video que mostró los logros del concejal Droom en año y medio después de haber sido elegido. Pocos latinos acudieron al evento y fue notoria la presencia de representantes de agencias comunales sin ánimo de lucro.
Valeria Teves, de la organización NICE, le preguntó al concejal Dromm dónde planeaba ubicar el centro para jornaleros, en su mayoría de origen latino, y cómo enfrentaría la posible oposición de algunas personas “porque los obreros se congregarían también en los alrededores de ese local y harían ruido y ocasionarían congestión”.
“Hemos estudiado algunos lugares, pero nada concreto por ahora. Primero tenemos que asegurar el dinero. Como persona religiosa, creo en la importancia de cuidar de los más desprotegidos y los jornaleros ganan muy poco dinero, están aumentando cada semana y necesitan de nuestra asistencia”, dijo Dromm. Este centro para jornaleros fue una de las promesas que hizo Dromm cuando fue candidato al Concejo.
Dromm también le agradeció a la comunidad inmigrante por haberlo ayudado a convertirse en concejal de la ciudad de Nueva York, “mi segunda profesión”. Dijo que en 1992 salió a la luz pública como un profesor homosexual de las escuelas públicas y que desde un comienzo apoyó el Rainbow Curriculum, que enseña tolerancia hacia los homosexuales.
En ese entonces fue atacado y quisieron despedirlo del sistema educativo de la Gran Manzana. Dijo que el domingo pasado se convirtió en musulmán por un día y debido a eso “el lunes recibí correos electrónicos de odio con nombre propio. Es increíble que el odio aún prevalezca entre nosotros”.
El concejal Dromm también habló, con apoyo de diapositivas que proyectó sobre una pantalla, de su participación en la restauración de 4.5 millones de dólares para asistir a las organizaciones que apoyan a los inmigrantes de Nueva York. “También traje otros 100 mil dólares que repartí por igual en cuatro organizaciones comunitarias”, dijo Dromm.
También habló con orgullo de cómo está apoyando el derecho al voto de los residentes legales en las elecciones locales (voting Rights), y que tiene el apoyo de 21 concejales, “algo histórico”. David Andersson, el gestor de esta idea, le agradeció y aplaudió.
Habló además de cómo ha combatido las ratas y los ratones, el posible cierre de centros para la atención de ancianos, la sobrepoblación en las aulas escolares, la promoción de los mercados ‘verdes’, y los estudios de planificación del sistema de transporte en el área.

Al final cuestionaron que no haya mencionado en su discurso la necesidad de atender de la niñez y “el incremento de la violencia doméstica en la comunidad latina de Queens”. También se habló del deterioro de la avenida Roosevelt y de los establecimientos que “posiblemente están traficando con sexo”.
Al final del discurso del concejal Dromm caía un chaparrón sobre la ciudad de Nueva York.
Javier Castaño