
Corey Johnson, presidente del concejo de Nueva York, propuso esta semana un plan para aliviar la situación de los desamparados. “Toda persona desea una vivienda y residir en esta gran ciudad, pero desafortunadamente tenemos 80,000 desamparados viviendo en las calles”, dijo Johnson. “Este reporte es serio y busca acceso a vivienda para todos”.
El plan del Johnson incluye casi 90 recomendaciones para prevenir el desamparo y que las personas tengan un camino con el fin de adquirir vivienda a bajo costo. Es el resultado de 18 meses de trabajo entre políticos y defensores de los desamparados. Entre las recomendaciones se hallan:
-Asistir a las familias con hijos antes de que sean desalojadas de sus viviendas. HomeBase es un programa para ayudar a las personas que están en alto riesgo de perder su vivienda y es necesario hallar una asistencia antes de la crisis.
-En el 2030 las personas de la tercera edad en NYC aumentarán en 164% y corren un alto riesgo de ser desalojados. La ayuda que están recibiendo es inadecuada y proponemos un programa de asistencia con embajadores en los vecindarios y centros comunitarios para este segmento de la población.
-Crear una unidad en el concejo de NY para desarrollar e implementar soluciones al desamparo.
-Fortalecer los programas para ayudar a aquellas personas que están pasando del desamparo a una vivienda estable con el fin de que no regresen a la calle. En el 2019, uno de cada 5 adultos y una familia entre 10 regresaron al desamparo.
-Un programa de acercamiento a la comunidad para traer a los desamparados al sistema, proveerles asistencia mental y que no tengan que lidiar con la burocracia.
-Crear la posición de vicealcalde de desamparados para integrar la vivienda y las políticas el gobierno local.
Este informe también exige que el gobierno estatal haga más por los desamparados. En especial, que los legisladores asignen más dinero a estos programas. Por ejemplo, incrementar a $1,951 dólares la ayuda para adquirir un apartamento de dos dormitorios. En la actualidad es de $1,580.
Alojar a una familia de cuatro en un refugio del estado cuesta $5,900 al mes y están tan llenos que tenemos que desplazar algunas familias a hoteles, incrementando el costo a $8,223 al mes.

El 53% de las personas que salen de la cárcel terminan viviendo en un refugio de la ciudad. Es necesario más dinero del gobierno federal para mitigar esta crisis.
Stephen Levin, presidente del Comité del Concejo para Asistencia Social, dijo que “el reporte es un paso gigante para aliviar esta crisis y desplazar gente de los refugios a un hogar permanente”.