
“Estados Unidos se ha vuelto un país mesquino y debemos cambiarlo”, dijo Lilliam Barrios-Paoli, Comisionada de Departamento de Ancianos de la Ciudad de Nueva York . “Se ha creado una campaña en contra de los niños, los ancianos y los inmigrantes”.
Barrios-Paoli dijo estas palabras durante una conferencia de prensa realizada en el Senior Center de Jackson Heights, ubicado en Broadway avenue y la calle 75. Allí también estaba el congresista demócrata Joseph Crowley, quien dijo:
“Los republicanos planean recortar el presupuesto que reciben organizaciones como esta porque piensan que se está desperdiciando el dinero, pero eso no es cierto. Ahora todo es política y la verdad es que los ricos deben de ser más responsables y no pensar sólo en los intereses partidistas, sino en el bienestar de personas como ustedes, los ancianos y los niños, los más vulnerables de la sociedad”.
Barrios-Paoli dijo que la ciudad de Nueva York recibe 65 millones y que los centros para ancianos reciben 25 millones. “Si este dinero no llega, entonces debemos recortar la tercera parte de centros como estos en la ciudad de Nueva York”.
El gobierno federal otorga .7 mil millones de dólares a las ciudades para este tipo de programas conocido como SSBG.
“Es un asunto de vida o muerte para los ancianos y nuestras familias, quienes necesitan de estos centros para sobrevivir y compartir todos los días”, dijo Suleika Cabrera-Drinane, presidenta del Institute for the Puerto Rican/Hispanic Elderly en la ciudad de Nueva York.
“El partido republicano no quiere otorgar este dinero y no lo vamos a permitir”, dijo el congresista Crowley en año de elecciones en que se escogerá Presidente y congresistas. Crowley busca ser reelegido por séptima vez.
Javier Castaño