
El grupo de congresistas conocido como Grupo de Ocho ha revelado este martes un borrador de su plan para la reforma migratoria que busca legalizar a los más de 11 millones de indocumentados de Estados Unidos.
El plan cubre a todo inmigrante que haya llegado al país antes del 31 de diciembre del 2011 y lo hace elegible para solicitar dentro de un año un estatus de inmigrante temporal registrado (RPI).
Con este RPI el inmigrante puede trabajar y viajar fuera del país pero no los hace elegibles a beneficios públicos como la ley de salud. Para solicitar el estatus también tendrá que pagar una multa de $500 más impuestos y los costos de la solicitud.
Baja una misma solicitud, la persona puede incluir a su esposo o esposa y sus hijos. Después de 10 años, la persona con el RPI será elegible para la residencia permanente después de haber pagado impuestos, aprendido inglés y pagado una multa de $1,000.
Después de tres años con la residencia permanente, el solicitante puede aplicar para la ciudadanía. Los soñadores podrán conseguir la residencia en cinco años y eso los hace automáticamente elegibles para la ciudadanía.
Inmigrantes que hayan sido deportados por ofensas menores y que hayan estado en el país antes del 2011 podrán solicitar el RPI si son esposos o padres de un ciudadano estadounidense, un residente legal o una persona elegible al DREAM Act.
El plan también pide un aumento de visas H-1B para aquellos inmigrantes con ciertos conocimientos y habilidades de 65,000 a 110,000 y este número puede aumentar dependiendo de las demandas del mercado.
Para inmigrantes sin muchos conocimientos se creará una nueve visa, la visa-W. Se creará una agencia que monitoree cuántos inmigrantes de este tipo pueden ingresar al país basándose en la demanda de trabajadores.
Esta visa les da a los trabajadores beneficios y protección legal como también les permite traer a sus esposos e hijos.