Bien torneadas, largas y delgadas: estas son las tres características que definen unas piernas deseables. Soportan el peso, largas caminatas y malas posturas. Las maltratamos, sufren todo tipo de problemas circulatorios, acumulan grasa donde no deben y su piel contiene menos glándulas sebáceas que el resto del cuerpo, por lo que se resecan con regularidad. El resultado: Flacidez, pesadez, estrías, varices… Consejos:
- Llevar una dieta rica en fibra.
2. Beber abundante agua.
3. Evitar las comidas saladas.
4. Usar ropa cómoda, nunca muy ajustada.
5. Hacer algo de ejercicio diario (basta con caminar).
6. Dormir con las piernas ligeramente levantadas.
7. Acabar la ducha con un chorro de agua fría en las extremidades.
8. Aplicarse una crema refrescante (con mentol) todos los días.
9. Darse un pequeño masaje antes de dormir.
10. No estar mucho tiempo en la misma postura; ni sentada ni de pie.