
Hasta este lunes el estado de Nueva York posee 105 casos de personas infectadas con Coronavirus. Por eso el gobernador de Nueva York, Andrwew Cuomo, declaró el fin de semana estado de emergencia. El alcalde Bill de Blasio también ha realizado varias conferencias de prensa para informar a la ciudadanía del avance de esta enfermedad.
Hay presión para que los estados puedan realizar sus propias pruebas de manera más rápida y eficiente. También se está presionando a los científicos para que desarrollen una vacuna lo más pronto posible.
El primer caso de Coronavirus en Long Island fue reportado este fin de semana. Hay 12 casos en la ciudad de Nueva York y 82 en el condado de Westchester. En Estados Unidos hay más de 400 personas infectadas y se han reportado 19 muertos.
El precio del petróleo cayó a nivel mundial, precipitando así otra caída de la bolsa internacional que está entrando en pánico. En Latinoamérica siguen aumentando los casos de infectados y Costa Rica, con 9 casos confirmados, se prepara para recibir a decenas de sus ciudadanos que quedaron atrapados en un crucero debido al brote de Coronavirus.
El senador republicano Te Cruz está en cuarentena por 14 días después de darle la mano a una persona que está contagiada con el Coronavirus. “Me siento muy bien, aunque prefiero aislarme por dos semanas para monitorear mi salud”, dijo el senador de Texas. Voa
VACUNA CONTRA EL CORONAVIRUS
Un equipo de científicos observa impacientemente una placa de laboratorio en busca de la primera pista de que una vacuna experimental contra el coronavirus podría funcionar.
Después de semanas de investigación sin cesar en los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), llegó el momento de una prueba clave. Si la vacuna acelera el sistema inmunitario, las muestras en ese plato (sangre extraída de ratones inmunizados) cambiarían de color.
Pasan los minutos y finalmente comienzan a brillar el color azul.
“En momentos como este en especial, todos se agolpan”, dijo Kizzmekia Corbett, investigadora del NIH que lidera el desarrollo de la vacuna. Cuando su equipo envió noticias de los resultados positivos, “fue absolutamente increíble”.
Decenas de grupos de investigación en todo el mundo están en una carrera para desarrollar una vacuna a medida que los casos de COVID-19 continúan creciendo. Es importante destacar que están buscando diferentes tipos de vacunas: algunas que podrían resultar más potentes y otras temporales, aquellas que podrían proteger la salud de las personas un mes o dos mientras se desarrolla una protección más duradera.
“Hasta que las probemos en humanos, no tenemos idea de cuál será la respuesta inmune”, advirtió doctora Judith O’Donnell, jefa de enfermedades infecciosas en el Centro Médico Penn Presbyterian. “Tener muchas vacunas diferentes _con muchas teorías diferentes sobre inmunidad_ pero en un camino paralelo realmente nos da la mejor oportunidad de obtener algo exitoso”.
Las primeras pruebas en un pequeño número de voluntarios jóvenes y saludables comenzarán pronto. No hay posibilidad de que los participantes se infecten con las vacunas, porque no contienen el virus en sí. El objetivo es verificar que las vacunas no muestren efectos secundarios preocupantes y preparar el escenario para pruebas más amplias.
El primero en la fila es el Kaiser Permanente Washington Health Research Institute en Seattle. Este lugar se está preparando para evaluar a 45 voluntarios con diferentes dosis de vacunas desarrolladas conjuntamente por NIH y Moderna Inc.
A continuación, Inovio Pharmaceuticals tiene como objetivo comenzar las pruebas de seguridad de su vacuna el próximo mes en unas pocas docenas de voluntarios en la Universidad de Pensilvania y en un centro de pruebas en Kansas City, Missouri, seguido de un estudio similar en China y Corea del Sur.
Incluso si las pruebas iniciales van bien, “se habla de un año o año y medio” antes de que cualquier vacuna pueda estar lista para su uso generalizado, enfatizó el doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas del NIH. Voa
CRUCERO CON INFECTADOS
Está previsto que el crucero Grand Princess, con más de 3.500 personas a bordo originarias de 54 países, llegue el lunes en Oakland, en la costa este de la Bahía de San Francisco, según informaron autoridades locales.
La embarcación aguardaba en el mar el domingo mientras las autoridades alistaban el puerto para recibirla. Las personas que necesiten atención médica urgente desembarcarán primero.
Está prevista una cuarentena de 14 días.
“Este es un momento en el que debemos guiarnos por los hechos y no por los temores, y nuestra gente merece saber lo que está sucediendo”, dijo la alcaldesa Libby Schaaf.
En tanto, el número de infecciones en Estados Unidos rebasó las 500 mientras se incrementa el número de análisis para detectar el virus. Al menos 21 personas han muerto hasta ahora debido al coronavirus.
El doctor Anthony Fauci, director de alergias y enfermedades infecciosas en los Institutos Nacionales de Salud, dijo el domingo que es “posible” que haya un cierre generalizado de una ciudad o región, tal como ha sucedido en Italia.
“No quieres alarmar a nadie, pero dada la propagación que hemos visto, sabes que cualquier cosa es posible y es por eso que debemos estar preparados para tomar cualquier medida apropiada para contener y mitigar el brote”, dijo Fauci a “Fox News Sunday”.
Jerome Adams, director de salud pública de Estados Unidos, dijo que las comunidades deberán empezar a sopesar la cancelación de concentraciones masivas, el cierre de escuelas y el permitir a más empleados laborar desde casa, tal como lo han hecho muchas compañías en el área de Seattle, en el estado de Washington, debido a un brote de la enfermedad en una casa de ancianos en el que han muerto 17 personas.
La gobernadora de Oregon, Kate Brown, declaró el domingo un estado de emergencia después de que el número de casos confirmados en la entidad se duplicó a 14 respecto al día anterior.
Fue elegido el puerto de Oakland debido a su cercanía a un aeropuerto y a una base militar. Los pasajeros estadounidenses serán transportados a bases militares en California, Texas y Georgia, en donde se les someterá a análisis para detectar si tienen la enfermedad COVID-19 y permanecerán en cuarentena durante 14 días, informaron las autoridades federales. Voa