
Escondidos a la vista de todos entre un parque infantil y el tráfico en dirección a Brooklyn hay un campamento de personas sin hogar al lado del Puente de Manhattan.
Tres “dormitorios” improvisados les permiten a los indigentes acomodarse de noche a la intemperie a pocos pies uno del otro. No hay fregadero ni jabón ni gel desinfectante que permitan seguir las órdenes de la ciudad de lavarse las manos. Tirada en el suelo, hay una mascarilla quirúrgica color azul claro.
En la mesa de uno de los dormitorios, hay una copia en carpeta blanda de “El nacimiento de la tragedia” del filósofo alemán Friedrich Nietzsche.
Esta artículo fue publicado por THE CITY el 29 de marzo de 2020. Por Greg B. Smith, THE CITY
En tiempos del coronavirus, este campamento permanece al margen de los frenéticos esfuerzos de contener una enfermedad que, para el domingo en la tarde, había matado a más de 770 habitantes de la ciudad de Nueva York. En su camino, el virus ya ha comenzado a afectar a los neoyorkinos que viven en la calle, durmiendo en aceras y en el metro.
Según funcionarios de la ciudad, la semana pasada solo una persona sin hogar había dado positivo a la prueba de COVID-19. Para el sábado, ya eran cuatro, de los cuales tres siguen hospitalizados.
Llevar la cuenta de dónde están y cuántos de los 3,300 neoyorkinos que se estima viven en la calle y el metro están infectados no es tarea fácil.
Debido a que el número de infectados se ha disparado, la ciudad ha abandonado la misión de encontrar a quienes tuvieron contacto cercano con los que tienen COVID-19. Por esta razón, no se sabe con quién trataron estas cuatro personas sin hogar días antes de que sus pruebas dieran positivo.
Mientras tanto, THE CITY supo que la policía está desmantelando campamentos de indigentes en la ciudad.
“A esta población se le está haciendo extremadamente difícil hacer lo que se le está pidiendo”, dijo Josh Dean, de HumanNYC, un grupo que aboga por que se les dé vivienda a los sin hogar. “La directriz general es quedarse en casa y lavarse las manos. Las personas sin techo no pueden hacer eso.”
‘Un ambiento peligroso’
Para los indigentes que viven en albergues de la ciudad, las cosas son diferentes.
El Departamento de Servicios para Desamparados de la ciudad (Department of Homeless Services, o DHS) ha creado un sistema de contención: Aislar a quienes den positivo en la prueba, a sus contactos cercanos que hayan dado positivo, y a las personas mayores o con condiciones preexistentes que tengan síntomas.
Para el viernes pasado, 70 individuos indigentes en 45 albergues de la ciudad habían dado positivo. Dos de ellos habían muerto.
El resto estaba hospitalizado, había sido transferido a cuartos de hotel que se están usando como pabellones de aislamiento, o había regresado a quedarse con familia o amigos.
Hasta el viernes, el DHS había asignado a 122 individuos a estos pabellones de aislamiento en hoteles y los había agrupado con compañeros de cuarto que también dieron positivo. Funcionarios del DHS dicen que los síntomas de estas personas están siendo monitoreados y que se les trasladará al hospital si es necesario.
Este no será el caso para quienes viven en la calle y el metro.
Desde el 1 de marzo, cuando la ciudad detectara el primer caso de un residente con el virus, cientos de trabajadores de apoyo que interactúan regularmente con las personas sin techo han estado pendientes de ellos con el fin de detectar posibles síntomas.
Hasta este viernes, los trabajadores habían registrado más de 7,000 contactos e identificado a 12 personas para ser transportadas a hospitales públicos. Ninguno de ellos dio positivo.
Ninguna de las cuatro personas que están infectadas había tenido interacción con el grupo de apoyo pero visitaron centros de la ciudad por cuenta propia.
Como THE CITY reportara el 22 de marzo, muchos baños públicos han cerrado, incluyendo los que se encuentran en plazas públicas, por lo que las personas sin hogar han atestado estos centros de indigentes para ducharse y comer. Esto ha creado condiciones de hacinamiento en los centros, que ya estaban a capacidad.
“Se han metido en los centros, que ya están en aprietos y que también son un ambiente peligroso para la propagación del virus”, le dijo a THE CITY Craig Hughes, de la organización sin fines de lucro Urban Justice Center. “Ellos [el gobierno de la ciudad] podrían ofrecerle a la gente que vive en la calle que se quede en cuartos de hotel. Pero como no son su prioridad, miles de indigentes se tienen que atestar en los centros o meterse más adentro de los parques.”
Limpiando las calles
En parte, esto es resultado de una táctica que está usando el NYPD: limpiar las calles.
En días recientes, la policía ha forzado a evacuar a los indigentes de los lugares donde suelen congregarse, según han dicho testigos y se ha informado a través de avisos. El viernes se veían en las calles cercanas a Penn Station.
El lunes, se espera una “limpieza” en una esquina del Prospect Park de Brooklyn. El martes, para la calle 59 con Primera Avenida, según los afiches. Un portavoz del NYPD no respondió a preguntas enviadas por THE CITY respecto al alcance de esta iniciativa.
La policía está pegando avisos con días de anticipación y con una advertencia: “Debe salir de esta zona y llevarse sus pertenencias.”
Isaac McGinn, portavoz del DHS, insistió que la ciudad de Nueva York no tiene ciudades-campamento como las que se ven en San Francisco y Los Ángeles, pero que, si surgiera alguna, la ciudad la cerrará.
Quienes se nieguen a obedecer la directriz, serán arrestados, pero según defensores de los sin techo, el aviso suele ser suficiente para que la gente salga del área.