
Por Mónica Quintero
“Por mis hijos he aguantado hambre durante esta pandemia y prefiero usar el poco dinero que me queda para la comida de ellos”, dijo María, una inmigrante de 43 quien desde hace tres años vive en Corona, uno de los vecindarios más golpeados en la ciudad de Nueva York por el Coronavirus.
Desde que el alcalde Bill de Blasio ordenó el pasado 15 de marzo el cierre indefinido de restaurantes como parte de las medidas de prevención en la propagación del COVID-19, María no ha vuelto a trabajar.
“Antes de la pandemia yo trabajaba como ayudante de cocina en dos restaurantes, en Manhattan y Astoria”, agregó María mientras cambiaba el pañal de su bebé de un año, su única compañía. Sus dos hijos de siete y diez años viven con sus abuelos maternos en Latinoamérica. “Mis hijos, mis padres y tres hermanos menores dependen de mi”.
En los dos restaurantes María ganaba mil dólares semanales y paga $900 al mes por rentar un apartamento que comparte con siete personas. Espacios pequeños. María solo llegaba allí a dormir luego de 12 horas de trabajo al día. Además de la cama, María tiene un corral para su bebé y un sofá. Comparte la cocina y el baño.
“La niñera es costosa y además los pañales y la leche me cuestan 150 dólares a la semana y envío otros 200 a mis hijos en Ecuador”, dijo María. Por eso se ve obligada a acudir a recoger comida en Queens. “Ahora solo envío 50 dólares semanales y yo misma estoy cuidando de mi bebé”. La pandemia se llevó casi todos sus ahorros, no quiere que le regalen nada y sólo quiere regresar a trabajar.
“Es difícil para mí, porque no siempre puedo comprar los pañales y la leche para mi bebé”, dijo María en su habitación. Algunos de los pañales y alimentos que María está recibiendo han sido donados por Covid Neighborhood Network, organización creada por Nuala O’Doherty-Naranjo, candidata a la Asamblea estatal, Distrito 34 de New York y activista comunitaria quien desde el mes de marzo puso en su puerta un letrero solicitando ayuda para hacer donaciones. Empezó a recibir alimentos y dinero de personas que deseaban ayudar.
“El problema es muy grande, muchas familias con niños necesitan cosas específicas y queremos ayudarlas”, dijo O’Doherty en el restaurante The Queensboro de la calle 80 con Northern Blvd, en Jackson Heights, Queens. Allí se reciben las donaciones para repartirlas a la comunidad.
“Somos parte de la zona, conocemos a Nuala y le ofrecimos nuestro espacio para recibir y empacar alimentos y entregarlos a las familias que más lo necesitan”, dijo Dudley Stewart, socio de The Queensboro.

¨Hay un problema enorme en nuestra sociedad y en nuestro barrio, hay muchas personas sin trabajo, no pueden cobrar desempleo y no tienen ahorros”, añadió Stewart. “Me afecta mucho ver a las personas haciendo fila para recibir comida, pero hay que reconocer que en el barrio hay personas de buen corazón que ayudan a otros”.
Los hogares que necesiten ayuda de Covid Neighborhood Network pueden llamar al 260-351-1372.