
Todos los días en el Hospital Elmhurst de Queens hay una fila de gente para hacerse la prueba gratis del Coronavirus. En su mayoría son latinos. El personal del hospital no hace preguntas, sino que introduce el algodón hasta el fondo de la nariz y le entregan los resultados en tres días. Si es positivo, le ordenan quedarse en su hogar hasta que se sienta mejor. Si empeora y no puede respirar, regresa al hospital y lo entuban.
Un total de 22 iglesias harán la prueba de Coronavirus hasta el 23 de mayo en vecindarios de negros y latinos, los más afectados por esta pandemia. Así lo anunció el gobernador Andrew Cuomo y las pruebas son enviadas al Northwell Health para su análisis.
Esta es la mejor manera de frenar el Coronavirus, haciendo el mayor número de test y rastreando a las personas que tuvieron contacto con los casos positivos. Por eso el presidente Donald Trump aseguró que se están realizando “unos 300.000 test al día” en el país y anunció que su administración destinará 1.000 millones de dólares para incrementar la capacidad de realizar pruebas.
“Hace tres semanas estábamos haciendo unas 150.000 pruebas diarias, ahora estamos realizando aproximadamente unos 300.000 test al día, un incremento del 100%”, dijo Trump durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Hay dos tipos de pruebas: viral y de anticuerpos. La viral indica si la persona está infectada y la anticuerpos si tuvo la infección. Como los anticuerpos se demoran alrededor de dos semanas para desarrollarse, esta prueba no es tan buena para detectar si la persona está infectada. Además, no se sabe si tener anticuerpos protege a las personas del Coronavirus.