
Por Lorraine Olaya —
DoorDash, la empresa que posee una aplicación para hacer entregas de comida a domicilio, canceló una rueda de prensa en la sede de New Immigrant Community Empowerment (NICE) con sede en Queens. ¿La razón? El Centro de Justicia del Trabajador y Los Deliveristas Unidos organizaron una protesta porque consideran que DoorDash está explotando a los repartidores de comida a domicilio.
Conforme al comunicado de prensa, DoorDash busca apoyar a NICE para que capacite en la ciudad de Nueva York a quienes usen su aplicación. Programas para desarrollar su fuerza laboral, instrucción en español para usar la bicicleta en las calles y evitar accidentes, incluir a las mujeres y empoderamiento financiero. DoorDash también planea repartir equipos de seguridad y realizar pruebas de Covid en su unidad móvil.
“NICE tiene un récord comprobado de dedicación a las comunidades inmigrantes y es un socio crucial en nuestro propósito de contribuir a la recuperación de esta ciudad”, dijo Iván García, gerente de participación pública de DoorDash.
“Es un paso fundamental para enfrentar las barreras de los trabajadores inmigrantes y garantizar que tengan las herramientas y los recursos para prosperar”, dijo Manuel Castro, comisionado de la Oficina del Alcalde para Asuntos del Inmigrante (MOIA), quien no asistió a la conferencia de prensa. Castro también fue director de NICE, con sede en la avenida Roosevelt y la calle 71 en Jackson Heights, Queens.
Castro y varios políticos de la zona cancelaron su participación a la conferencia de prensa en NICE que también fue cancelada. Representantes del Centro de Justica del Trabajador y los deliveristas dijeron que DoorDash está explotando a sus trabajadores.
“Nuestra dignidad no tiene precio”, escribió en Twitter Gustavo Ajche, uno de los fundadores de Los Deliveristas Unidos. “Es muy triste ver organizaciones como @NICE4Workers tomar fondos de @DoorDash que ha estado robando nuestros salarios y tiene prácticas injustas de desactivación”.
Ajche argumenta que DoorDash evade las nuevas leyes laborales y quiere hacer cosas que ya se están haciendo, como repartir cascos e información, usando la imagen de los deliveristas.
Los Deliveristas Unidos y representantes del Centro de Justicia del Trabajador se reunieron en la intersección de las avenidas Roosevelt y Broadway, a una cuadra de NICE. “Estamos entusiasmados de poder trabajar con DoorDash”, dijo Nilbia Coyote, directora ejecutiva de NICE.
“A Pacheco lo desactivaron, le deben tres mil dólares, se quedó sin casa y tampoco tiene trabajo hace tres meses”, dijo el deliverista Manuel sobre su compañero de trabajo. “Sólo estamos exigiendo un salario justo”.
“Tenemos compañeros que les deben unos cinco o diez mil dólares por más de un año”, dijo Ernesta, otra deliverista. “Hemos ido a las oficinas de DoorDash a quejarnos, pero no nos ponen atención y nos desbloquean de la aplicación”.
Después de la discusión, NICE decidió tomar unos días para considerar la voz de los deliveristas y actuar.

“Es el primer paso para asegurar que no se venda la dignidad ni el movimiento de los trabajadores a una de las compañías más poderosas que le roba a los trabajadores”, dijo Ligia Gualipa, directora ejecutiva del Centro de Justica del Trabajador. Gualipa añadió que el movimiento de los deliveristas no se puede vender y que lucharán para que DoorDash le pague a los trabajadores. “No estamos pidiendo limosna, sino respeto y salario justo”
“Nosotros siempre hemos trabajado con la comunidad, entendemos este proceso y no estamos en contra del movimiento de estos trabajadores”, concluyó Coyote.
