
“Es un fraude a la comunidad latina de Nueva York”, dijo Frank García, presidente de la Coalición de Cámaras de Comercio del estado de Nueva York (NYSHCC). “La administración del alcalde Bloomberg es racista y nos redujeron los contratos de la ciudad para favorecer a las mujeres blancas y a otros grupos”. La demanda, presentada en la Corte Suprema de este estado, es contra la ciudad de Nueva York, el alcalde Bloomberg, el jefe de la oficina de contratos de esta ciudad y contra Robert W. Walsh, Comisionado de la Oficina de Servicio a los Pequeños Negocios.
“La demanda no es por dinero, sino para que adjudiquen contratos sin favorecer a otros grupos. No tenemos nada en contra de las empresarias blancas, pero que no se beneficien destruyendo los negocios latinos”, dijo García, quien ya le ganó otra demanda al alcalde Bloomberg cuando lo llevó a la corte por tratar de prohibir la venta de bebidas azucaradas de más de 16 onzas.
El Departamento de Leyes de la ciudad de Nueva York dijo a QueensLatino que habían recibido la demanda y la estaban estudiando.
Damond J. Carter, el abogado que erradicó la demanda en una corte de El Bronx por discriminación, dijo que la Ley Local 129 se hizo para favorecer a los negocios de las minorías, pero el alcalde Bloomberg y Christine Quinn, presidenta del Concejo, manipularon a otros políticos para enmendar esta ley (Intro 911-A) y así reducir los contratos a los negocios latinos de 9% a 4%. “La Corte Suprema no permite que los políticos usen las agencias gubernamentales para favorecer a determinados grupos. Tiene que haber un proceso de calificación y equidad que no se está cumpliendo”, dijo Carter.
La ciudad de Nueva York también condujo su propio estudio de “disparidad”, lo cual está en contra de la ley porque es una agencia independiente la que tiene que realizarlo. También ha habido casos en los que un ciudadano de origen latino presenta los documentos para convertir su empresa en negocio minoritario (MOBC) y tiene que probar que sus abuelos son latinos. “Es la misma discriminación que había en este país en los años 50 en contra del voto de los negros y las minorías”, dijo Carter.
“Este es un asunto de derechos civiles y quizás los concejales votaron a favor de esta ley para recibir dinero o favores políticos del alcalde Bloomberg y de la concejal Quinn”, dijo Reginald Swiney, CEO de Painting Services Inc. “Es un acto criminal”.

Alfredo Placeres, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio del estado de Nueva York, no está de acuerdo con la demanda y argumenta que fue aprobada por concejales latinos y empresarios latinos, pero en su comunicado no expresa el por qué se han reducido los contratos que adjudica la ciudad a los negocios latinos y negros. El contralor de la ciudad de Nueva York, John Liu, ha comprobado esta discriminación en una investigación que concluyó que los latinos sólo reciben el 2% de los contratos.
Placeres, abogado, el año pasado fue despedido de la Cámara Nacional Hispana de Comercio y una Corte Civil lo halló culpable de estafar al inmigrante José Borges por lo cual debe pagar 1.1 millones de dólares.
El candidato a la alcaldía, Bill Thompson, también ha criticado las prácticas discriminatorias, no solo en la industria de la construcción, sino en la adjudicación de anuncios de publicidad. “La prensa hispana solo recibe el 4% de los anuncios, siendo el 28% de la población y eso es inaceptable”, ha dicho Thompson. El informe preliminar fue elaborado por el Centro para la Prensa Etnica y Comunitaria de CUNY.
“La ciudad de Nueva York ha tirado a la comunidad latina debajo de un camión. Esta no es una ciudad liberal y sólo favorece a los privilegiados”, dijo Peter Fontanes, presidente de la Cámara de Comercio Hispana de Construcción y Finca Raíz. “La misma discriminación está pasando en ciudades como St. Louis y Atlanta y no podemos permitirlo. La comunidad latina no puede seguir en silencio. Tenemos que responder, pelear como lo hicimos en los años 60 y 70 en esta ciudad”.
Javier Castaño