“No puedo permitir que el pasado dictamine mis actos y debo traer mi propio estilo porque deseo que mucha más gente tenga acceso a las bibliotecas”, dijo Dennis M. Walcott, el nuevo presidente y CEO de las bibliotecas de Queens. Walcott se posesionó el pasado mes de marzo después de varios años de transición debido a problemas administrativos con el anterior presidente.
Walcott dijo que sigue evaluando cómo mejorar el servicio de las bibliotecas de Queens y vendrán más cambios. “Me estoy reuniendo con los políticos y solicitando más dinero para expandir o remodelar algunas bibliotecas”, dijo Walcott.
El sistema de bibliotecas de Queens es independiente, posee más de 1,600 empleados y atiende a más de 2.3 millones de usuarios al año en sus 62 sucursales. Su colección supera 8.4 millones de libros y el año anterior más de 3,000 alumnos atendieron a clases de inglés como segundo idioma.
Ahora las bibliotecas de Queens abren de lunes a sábado y las dos sucursales de Jamaica (la principal) y la de Flushing abren los 7 días de la semana. En todas las bibliotecas de Queens hay programas especiales para las familias, los adolescentes y los niños. También ofrecen tabletas digitales para llevar a la casa, al igual que películas y música.
Walcott también creó un equipo administrativo que se reúne periódicamente para estudiar la mejor manera de adaptarse a los constantes cambios del Interner como herramienta de aprendizaje.
“Las bibliotecas son la mayor fuente de información para las familias y los estudiantes”, dijo Walcott, quien fue profesor de kindergarten, ha trabajado en educación para la ciudad y el estado de Nueva York, ha sido profesor de liderazgo en Fordham University, además de Canciller del Departamento de Educación de Nueva York. Posee dos maestrías en educación y trabajo social. Es casado y tiene cuatro hijos.
¿Por qué decidió instalar su oficina en el pasillo central de la biblioteca de Jamaica a la vista de toda la gente?, le preguntamos a Walcott y respondió: “Quiero instaurar una política de acceso y enfocarme en la comunidad, en sus necesidades. Aquí me entero de los problemas que tiene la gente para obtener información, para usar el baño y hasta las quejas por el exceso de ruido”.

Sobre la comunidad latina, Walcott dijo que “es muy extensa y diversa y seguiremos aumentando nuestra colección en español. Estoy contento con nuestro personal que habla español porque trabaja fuerte y es accesible”.
Además de los programas que benefician a la comunidad en general, incluyendo la asistencia gratuita para la ciudadanía estadounidense y la obtención del ID de identificación municipal, Walcott está vigilando los programas de expansión de bibliotecas como la de Elmhust, Hunter Point y Ozone Park.
“Hay mucho trabajo por hacer y nuestro máximo objetivo es abrirle las puertas a la comunidad”, concluyó Walcott en su austera oficina desde donde puede observar a sus empleados interactuando con la comunidad.
Javier Castaño